Nuevo edificio del Malbrán para vigilar enfermedades alimentarias

El Malbrán suma un edificio clave para la vigilancia de enfermedades transmitidas por alimentos

Nuevo edificio de laboratorios de la ANLIS Malbrán en Buenos Aires

La Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS) Malbrán inauguró en Buenos Aires un nuevo edificio que concentra, por primera vez, a tres servicios estratégicos para la vigilancia de enfermedades transmitidas por alimentos y agua: Bacteriología Sanitaria, Enterobacterias y Fisiopatogenia. El objetivo es reforzar la capacidad del país para detectar brotes, investigar patógenos y mejorar el diagnóstico temprano.

El complejo, denominado Laboratorios de Enfermedades de Transmisión Alimentaria Bacteriana “Dra. Viviana Molina”, permitirá caracterizar microorganismos de alto impacto sanitario y generar información clave para las políticas de prevención. Allí trabajará un equipo multidisciplinario de unas 30 personas, entre bioquímicos, biotecnólogos, biólogos, licenciados en alimentos, bioinformáticos, técnicos y personal administrativo y de apoyo especializado.

Según informó el Ministerio de Salud de la Nación, la obra demandó una inversión cercana a los $295 millones. Ese monto se destinó a la renovación integral de las instalaciones eléctricas, la incorporación de sistemas de extracción y tratamiento de aire, el montaje y calibración del equipamiento científico, la puesta en marcha de un sistema central de climatización y la adecuación tecnológica y operativa de los laboratorios.

Un salto en capacidad diagnóstica y respuesta rápida

Durante la recorrida por el nuevo edificio, el ministro de Salud, Mario Lugones, destacó que la puesta en funcionamiento de esta infraestructura se da cuando el Malbrán cumple 110 años de trayectoria científica. Subrayó que las enfermedades provocadas por agua o alimentos contaminados requieren detección temprana, diagnóstico certero y una respuesta rápida del sistema sanitario para proteger a la población.

Lugones remarcó que la integración de los servicios en un mismo espacio permitirá optimizar el funcionamiento interno y potenciar el trabajo interdisciplinario. “Se trata de fortalecer la capacidad del Malbrán para poner conocimiento, tecnología y recursos humanos altamente calificados al servicio de la salud de las y los argentinos”, enfatizó el funcionario nacional.

La directora de la ANLIS Malbrán, Claudia Perandones, sostuvo que este edificio es un paso central en la ampliación de las capacidades de respuesta del organismo. Explicó que los nuevos laboratorios fueron diseñados con criterios de seguridad y eficiencia, para mejorar los circuitos de trabajo y robustecer la investigación, el diagnóstico y la vigilancia de las enfermedades transmitidas por alimentos.

Qué hace cada servicio y por qué es clave su articulación

Los tres servicios que ahora comparten edificio cumplen funciones complementarias. El Servicio de Bacteriología Sanitaria aborda patologías como el botulismo, la campilobacteriosis, la leptospirosis y las infecciones por Clostridioides difficile, cuadros que pueden desencadenar brotes severos si no se detectan a tiempo.

En tanto, el Servicio de Enterobacterias es centro de referencia para salmonelosis, shigelosis y otras infecciones por enterobacterales, además de la peste bubónica. Por su parte, el Servicio de Fisiopatogenia se especializa en infecciones por Escherichia coli diarrogénica, Staphylococcus aureus y en el estudio del Síndrome Urémico Hemolítico, una de las principales causas de insuficiencia renal aguda en niñas y niños en la Argentina.

  • Integran la Red Nacional de Diarreas y Patógenos Bacterianos de Transmisión Alimentaria.
  • Actúan como centros de referencia de PulseNet América Latina y el Caribe para vigilancia genómica.
  • Utilizan técnicas de biología molecular, proteómica y secuenciación genómica de alta complejidad.

Estos laboratorios cuentan con sistemas de PCR convencional y en tiempo real, lectores de ELISA, equipos FilmArray, secuenciadores Nanopore, extractores automáticos de ADN, cabinas de bioseguridad e infraestructura para análisis bioinformático. La articulación en un mismo espacio busca acelerar la generación de evidencia y la respuesta frente a eventos asociados a alimentos y agua contaminada.

Reunir servicios de referencia nacional que antes operaban por separado permitirá una vigilancia más eficiente de los patógenos transmitidos por alimentos, con impacto directo en la prevención de brotes y en la protección de la salud pública.

Con este nuevo edificio, el Malbrán consolida su rol como institución de referencia en enfermedades infecciosas y se posiciona como un actor central para la vigilancia, la investigación y el control de los riesgos vinculados a la inocuidad de los alimentos en la Argentina y la región.

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