Expectativa por un nuevo dato clave de precios

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer este lunes el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de junio, un dato que el mercado seguirá de cerca para confirmar si continúa el proceso de desaceleración inflacionaria observado en los últimos meses. De acuerdo con las estimaciones de las principales consultoras privadas, el registro nacional podría ubicarse por debajo del 2% mensual.
La pauta de la desaceleración ya se vio en la Ciudad de Buenos Aires, donde el Gobierno porteño informó que el costo de vida avanzó 1,8% en junio, el valor más bajo del primer semestre. Ese resultado reforzó las expectativas oficiales de que el indicador nacional se moverá en un rango similar, consolidando un escenario de inflación más contenida tras el pico registrado a fines de 2023.
En la Casa Rosada predomina el optimismo. El vocero presidencial, Adrián Ravier, anticipó que la suba del IPC podría ser de 1,9%, aunque remarcó que se trata de una proyección sujeta a márgenes de error. “Me puedo equivocar y puede ser 2% o 1,8%, pero la tendencia es hacia abajo”, señaló en declaraciones reproducidas por la agencia Noticias Argentinas, en línea con el discurso oficial que destaca una mejora gradual de los indicadores macroeconómicos.
Qué proyectan las consultoras privadas
Los relevamientos de firmas especializadas también apuntan a una tercera baja consecutiva del índice general de precios. La mayoría de las consultoras consultadas por NA ubican la inflación de junio entre 1,5% y 2%, impulsada por una fuerte moderación en alimentos y bebidas, rubro clave para el bolsillo de los hogares.
El estudio Econviews registró para la cuarta semana de junio un aumento de apenas 0,2% en una canasta de alimentos y bebidas en supermercados, por debajo del 0,3% de la semana previa. En su informe, destacó que, en los últimos siete días del mes, se verificó una suba en embutidos (2,6%) y una baja en bebidas (-0,8%). Con esos movimientos, el acumulado de las últimas cuatro semanas para ese conjunto de productos se ubicó en 1,1%.
La consultora LCG, por su parte, señaló que los precios de alimentos y bebidas no tuvieron variación en la última semana de junio. El alza en verduras (1,7%) y bebidas (0,9%) fue compensada por retrocesos en carnes (-0,4%) y frutas (-1,3%). De esta forma, el IPC promedio de las últimas cuatro semanas se desaceleró 0,4 puntos porcentuales frente a mayo y se ubicó en torno al 1,5% para ese período.
Analytica también relevó un comportamiento moderado de los precios de la canasta básica. Según su medición, alimentos y bebidas aumentaron 0,1% en la cuarta semana de junio y el promedio de las últimas cuatro semanas fue de 1,4%. Para el mes completo, la consultora proyectó una inflación general de 1,8%, con fuertes incrementos en verduras (5,3%) y en aguas, gaseosas y jugos (2,4%), y bajas marcadas en pescados y mariscos (-1,9%) y en frutas (-2,3%).
Impacto político y económico del nuevo dato
El ministro de Economía, Luis Caputo, viene anticipando que la inflación seguirá descendiendo en los próximos meses, apoyada en el freno a la emisión monetaria, la política de ancla cambiaria y la moderación del consumo. En una entrevista reciente, lamentó que el caso del exvocero Manuel Adorni haya opacado, a su juicio, otros datos positivos de la economía que el Gobierno pretende destacar, entre ellos la desaceleración de los precios.
Si el número que informe el INDEC se confirma por debajo del 2%, la Casa Rosada buscará capitalizarlo como un hito en la estrategia oficial para estabilizar la economía y reforzar el mensaje de que la etapa más aguda de la inflación quedaría atrás. Sin embargo, los analistas advierten que la baja de la nominalidad aún convive con un nivel de precios elevado en términos interanuales y con ingresos que se recuperan de forma desigual, especialmente en los sectores de menores recursos.
De esta manera, el dato de junio será clave no solo para medir la eficacia del programa económico, sino también para proyectar la dinámica del segundo semestre, cuando el Gobierno deberá definir si mantiene el actual esquema cambiario, cómo continúa el proceso de corrección tarifaria y qué margen tendrá para aliviar la presión sobre el poder adquisitivo.

