Islamabad presiona por la vía diplomática ante la crisis en Ormuz

NewsITe
El gobierno de Pakistán reclamó una desescalada inmediata del conflicto en Medio Oriente, luego de la violenta oleada de ataques que volvió a sacudir la región y quebró la frágil tregua vigente. El viceprimer ministro y ministro de Exteriores, Ishaq Dar, mantuvo una comunicación telefónica de urgencia con su par iraní, Abbas Araghchi, en la que insistió en la necesidad de retomar el camino diplomático.
Según informó la cancillería paquistaní, Dar apeló a las partes enfrentadas a respetar el Memorando de Entendimiento de Islamabad, firmado en junio de 2026, que fijó lineamientos para reducir tensiones y evitar incidentes militares de gran escala. Pakistán, que se ubicó como mediador oficial en este tablero geopolítico, busca contener un escenario que amenaza con un desborde regional de consecuencias imprevisibles.
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En su rol de articulador, Islamabad procura sostener los canales institucionales abiertos, aun cuando la escalada bélica alcanzó un nuevo pico en las últimas horas. De acuerdo con fuentes diplomáticas consultadas por la Agencia Noticias Argentinas, la presión sobre Pakistán aumenta a medida que se multiplican los ataques y se incorporan nuevos actores al conflicto.
Escalada militar tras el ataque a un buque en Ormuz
La tensión se disparó luego del asalto y posterior incendio del buque de bandera chipriota GFS Galaxy en el estrecho de Ormuz, un incidente que Washington atribuye a la Guardia Revolucionaria iraní. Como represalia, Estados Unidos lanzó una tercera oleada de bombardeos sobre aproximadamente 140 objetivos en territorio iraní, apuntando a infraestructuras militares y logísticas.
Teherán respondió declarando el cierre total del estratégico estrecho de Ormuz, por donde transita una porción clave del comercio mundial de crudo y gas. Además, ejecutó una serie de contrataques con misiles y drones contra posiciones en Baréin, Kuwait, Jordania, Catar y Omán. Varios de estos países se vieron obligados a activar sus sistemas de defensa antiaérea para interceptar los proyectiles.
Preocupación por el impacto regional y energético
La posibilidad de que el conflicto derive en una confrontación abierta a gran escala inquieta a las capitales de la región y a las potencias globales. El cierre de Ormuz, incluso si se mantiene de manera parcial, amenaza con alterar el suministro energético, encarecer los precios internacionales del petróleo y sumar presión inflacionaria a las economías dependientes de hidrocarburos, incluida la Argentina.
- Riesgo de interrupción de rutas clave de exportación de petróleo y gas.
- Incremento potencial del precio internacional del crudo y tensiones sobre los mercados.
- Mayor polarización política y militar entre Estados Unidos, Irán y sus aliados.
- Dificultades para sostener los mecanismos de negociación multilaterales.
“El diálogo es la única vía viable para resolver las disputas”, remarcó Ishaq Dar, al reiterar la voluntad de Pakistán de mantener un rol constructivo para restaurar la estabilidad en Medio Oriente.
En este contexto, los esfuerzos de mediación de Islamabad atraviesan su prueba más compleja desde el inicio de la crisis. Mientras continúan los cruces militares y se reacomodan las alianzas, Pakistán intenta evitar que el espiral de violencia termine de desbordar la región y arrastre a nuevos países a una confrontación de final incierto.

