Romero y Julián Álvarez sostienen a la Selección rumbo a semis

La Argentina sufrió, pero otra vez encontró respuestas en sus figuras

Cristian Cuti Romero y Julián Álvarez celebran el triunfo de la Selección argentina

NewsITe

La Selección argentina volvió a transitar por el camino del sufrimiento, pero terminó festejando. En un partido intenso y reñido, el equipo de Lionel Scaloni superó 3-1 a Suiza en tiempo suplementario y se metió en las semifinales del Mundial 2026, con la solidez de Cristian “Cuti” Romero y la aparición decisiva de Julián Álvarez como grandes argumentos futbolísticos.

En el estadio de Atlanta, Estados Unidos, la Albiceleste tuvo que recurrir otra vez al alargue para sellar la clasificación. El conjunto nacional mostró altibajos, con pasajes de dominio y otros de dudas, pero terminó imponiendo su jerarquía en los momentos clave del encuentro.

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Romero se consolidó nuevamente como el líder de la última línea. El defensor del Tottenham completó otra actuación de altísimo nivel, firme en los cruces, atento en los anticipos y dando seguridad aérea en ambas áreas. Su rendimiento lo confirma como uno de los zagueros más confiables de la Copa del Mundo.

Del otro lado de la cancha, Julián Álvarez coronó una noche de mucha entrega con un gol memorable. Después de un partido discreto en cuanto a chances claras, el delantero apareció en el segundo tiempo extra con un remate potente desde el borde del área que se clavó en el ángulo izquierdo del arquero Kobel para el 2-1 parcial, un tanto que liberó la tensión de todo el equipo argentino.

Messi, Mac Allister y el aporte del resto del equipo

Si bien Lionel Messi no tuvo su actuación más brillante en este Mundial, volvió a ser determinante en momentos puntuales. El capitán asistió a Alexis Mac Allister en el primer gol argentino con un centro preciso, y generó peligro con un remate desde la medialuna, aunque en líneas generales se lo vio menos influyente que en otras noches.

Emiliano “Dibu” Martínez, en tanto, respondió cuando más se lo necesitó. El arquero del Aston Villa se lució con una atajada clave ante un disparo lejano de Granit Xhaka y se mostró seguro bajo los tres palos. En el gol de Suiza, poco pudo hacer.

En defensa, Nahuel Molina ofreció proyección por la banda derecha, aunque sufrió por momentos con la velocidad de Dan Ndoye, protagonista de la jugada del tanto suizo. Lisandro Martínez cumplió con cierres oportunos y hasta generó peligro en el área rival con una acrobacia que exigió al arquero europeo. Nicolás Tagliafico, por su parte, se mantuvo más contenido en ataque y priorizó la marca.

El mediocampo, entre el desgaste y la irregularidad

El tramo central del campo de juego fue uno de los sectores donde más se notó el desgaste del equipo. Rodrigo De Paul atravesó un partido cuesta arriba, con dificultades para sostener la intensidad y para cortar el avance rival en la jugada del empate. Enzo Fernández tampoco logró gravitar, sin encontrar espacios para sorprender desde el sector izquierdo.

Leandro Paredes asumió el rol de organizador y, aunque manejó el balón en varios pasajes, le faltó animarse a los cambios de frente y al remate de media distancia cuando el duelo lo pedía. Mac Allister, más allá de su gol de cabeza, alternó aciertos con pérdidas que generaron preocupación en la salida.

Desde el banco, Thiago Almada aportó frescura e intención de juego, manejando con criterio el contraataque que derivó en el tercer gol argentino, obra de Lautaro Martínez. El delantero del Inter volvió a responder: además del tanto que sentenció el 3-1, se mostró como referencia ofensiva y obligó al retroceso suizo.

Una Selección que sufre, pero sigue en carrera

El triunfo ante Suiza volvió a dejar la sensación de una Argentina que no termina de encontrar la solidez colectiva de otras citas recientes, pero que se sostiene en la jerarquía de sus individualidades y en un carácter competitivo a prueba de golpes. El equipo ya se acostumbró a caminar por la cornisa, aunque la moneda continúa cayendo de su lado.

Con el boleto a semifinales en el bolsillo, la Selección tendrá ahora un desafío mayúsculo: enfrentarse a Inglaterra por un lugar en la final del Mundial 2026. El partido se disputará el miércoles 15 de julio, a las 16:00 (hora argentina), nuevamente en Atlanta. Allí se sabrá si la estructura que sostienen Romero, Dibu, Messi, Julián y compañía alcanza para dar otro paso hacia el sueño máximo.

La Argentina volvió a mostrar espíritu competitivo y jerarquía en los momentos decisivos, apoyada en la solidez de Romero y el golazo de Julián Álvarez.

En un torneo marcado por la paridad, la Selección mantiene viva la ilusión de volver a jugar una final del mundo. El próximo capítulo, ante los ingleses, asoma como otra prueba de carácter para un equipo que no brilla siempre, pero no se rinde nunca.

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