El incendio forestal mantiene múltiples focos activos, dejó al menos 12 víctimas fatales y más de 1.400 evacuados. Las autoridades aprovecharán una mejora en las condiciones climáticas para intensificar el combate contra las llamas.

Un devastador incendio forestal en la provincia de Almería, en el sur de España, dejó al menos 12 personas muertas, varias desaparecidas y más de 6.600 hectáreas consumidas por el fuego. La magnitud del desastre obligó a las autoridades a ampliar de urgencia el perímetro de seguridad ante la persistencia de múltiples focos de gran intensidad.
Tras varias jornadas marcadas por el avance incontrolable de las llamas, este sábado las condiciones meteorológicas ofrecieron un alivio para los equipos de emergencia. Con vientos de apenas dos kilómetros por hora y una humedad relativa del 50%, el consejero de Presidencia y Emergencias de Andalucía, Antonio Sanz, aseguró que se abrió una “ventana de oportunidad” para modificar la estrategia de combate.
La mejora permitirá que las brigadas forestales abandonen las tareas exclusivamente defensivas y pasen a realizar ataques directos sobre el frente del incendio. Durante la madrugada, los equipos del Servicio de Extinción de Incendios de la Junta de Andalucía desarrollaron maniobras para consolidar el perímetro y evitar que el fuego alcanzara la principal autovía de la región.
En paralelo, continúa la asistencia a los damnificados. El foco de Los Gallardos obligó a evacuar a 1.448 personas, de las cuales 164 fueron alojadas en centros de evacuación habilitados por el Estado.
La identificación de las víctimas presenta dificultades. Los primeros estudios realizados en el Instituto de Medicina Legal de Almería no permitieron confirmar las identidades, por lo que las muestras biológicas fueron enviadas al Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, en Madrid. Las autoridades sospechan que la mayoría de los fallecidos son ciudadanos extranjeros que residían o pasaban sus vacaciones en la costa andaluza.
El incendio también encendió las alarmas a nivel europeo. España acumula este año 15 grandes incendios forestales —aquellos que superan las 500 hectáreas—, una cifra que duplica el promedio anual de la última década. La tragedia volvió a instalar el debate sobre la necesidad de reforzar los recursos y la cooperación europea para enfrentar emergencias cada vez más frecuentes e intensas vinculadas al calentamiento global.

