El cantante, pianista y compositor italiano falleció este sábado a los 86 años. Con una carrera de más de seis décadas, fue una de las máximas figuras de la canción italiana y ganó dos veces el Festival de San Remo.

Peppino di Capri, una de las grandes figuras de la canción italiana de las décadas de 1960 y 1970 y autor de clásicos como Champagne y Roberta, falleció este sábado a los 86 años. El artista desarrolló una carrera que se extendió durante más de seis décadas y dejó una huella en la música italiana con un repertorio que trascendió fronteras.
Giuseppe Faiella, su nombre real, nació en la isla de Capri, en el sur de Italia, y adoptó el nombre artístico Peppino di Capri como un homenaje a su lugar de origen. Pianista, cantante y compositor, se convirtió en uno de los intérpretes más reconocidos de su generación y en una de las voces que llevaron la música italiana a distintos países.
Su obra contribuyó a transformar la tradicional canción napolitana en un lenguaje de raíz popular con proyección internacional. En sus composiciones combinó la tradición musical de su tierra con influencias del rock and roll, el twist, el jazz y el pop, sin perder la identidad que caracterizó a su repertorio. Sus canciones retrataron la Dolce Vita, los veranos junto al mar, los grandes amores y la nostalgia.
Durante el auge internacional de la música italiana en las décadas de 1960 y 1970, también alcanzó una importante popularidad en los países de habla hispana con temas como Roberta y Un grande amore e niente più (Un gran amor y nada más).
Dos triunfos en San Remo y una carrera de más de 60 años
Peppino di Capri participó en quince oportunidades del Festival de San Remo, el certamen musical más importante de Italia, donde obtuvo dos victorias. La primera llegó en 1973 con Un grande amore e niente più y la segunda en 1976.
A lo largo de su trayectoria también interpretó canciones que quedaron entre las más recordadas de la música italiana, como St. Tropez Twist, Luna caprese y Champagne, considerada su obra más emblemática.
Su vínculo con la música comenzó desde muy pequeño. Su abuelo integraba la banda musical de Capri y su padre era propietario de un comercio de instrumentos musicales. Además, tocaba clarinete, saxofón, contrabajo y violonchelo en su tiempo libre, un ambiente que impulsó a Giuseppe Faiella a iniciar sus estudios musicales cuando apenas tenía seis años.
A los 14 comenzó a presentarse en clubes nocturnos de Capri e Ischia y también actuó para las tropas estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial.
Del twist a la televisión
Tras sus primeras experiencias artísticas formó el grupo Peppino di Capri e i suoi Rockers, con el que alcanzó un importante éxito durante el auge del twist gracias a versiones de canciones como Let’s Twist Again, de Chubby Checker, y Don’t Play That Song, de Ben E. King.
Durante la década de 1960 también incursionó como actor en varias películas musicales, mientras consolidaba su carrera como uno de los artistas más populares de Italia.
Después de una etapa de menor actividad y la disolución de su banda, regresó con fuerza en 1973 al obtener su primera victoria en San Remo. Desde entonces continuó publicando nuevas canciones, entre ellas E mo’ e mo’ e Il sognatore, además de realizar numerosas apariciones televisivas.
Su última participación en el Festival de San Remo fue en la edición de 2023. Con quince presentaciones, dejó una marca que lo ubicó entre los artistas con mayor presencia en la historia del tradicional certamen italiano.
Con su fallecimiento, la música italiana pierde a uno de los últimos grandes representantes de una generación de artistas que llevó sus canciones a escenarios de todo el mundo y convirtió temas como Champagne y Roberta en clásicos que atravesaron generaciones.

