Scaloni anticipa que solo uno será titular en la delantera

NewsITe
En la previa de los cuartos de final, Lionel Scaloni confirmó que la Selección argentina mantendrá la competencia interna en la delantera y avisó que, frente al próximo rival, “juega uno solo” entre Lautaro Martínez y Julián Álvarez. El entrenador dejó claro que ambos cuentan con su plena confianza, pero que la estructura del equipo obliga a elegir un único centrodelantero desde el arranque.
El técnico de 48 años remarcó que la decisión no se basa en una merma de rendimiento, sino en la búsqueda del mejor funcionamiento colectivo. Recordó, además, el buen desempeño que mostraron Martínez y Álvarez cuando compartieron ataque en el reciente partido ante Egipto, donde la presión alta y los desmarques constantes complicaron a la defensa rival y le dieron alternativas de gol al campeón del mundo.
“Dieron un montón”, sintetizó Scaloni al evaluar la producción del tándem ofensivo. El seleccionador sostuvo que tiene una valoración “muy positiva” de esa dupla, pero insistió en que el plan de juego para los cuartos de final demanda un solo centrodelantero definido. En ese marco, el rendimiento en los entrenamientos y el análisis táctico del rival terminarán de inclinar la balanza en las horas previas al encuentro.
El sacrificio sin pelota y el mensaje del DT
Más allá de los nombres propios, Scaloni volvió a poner el foco en el compromiso colectivo. Destacó el esfuerzo de sus futbolistas cuando el equipo no tiene la pelota, un aspecto que considera clave para sostener la intensidad durante los 90 minutos. “Les agradezco porque trabajan a destajo cuando la Selección no tiene la pelota”, subrayó, en una clara muestra de respaldo al plantel que viene de superar una serie exigente en octavos de final.
En la intimidad del cuerpo técnico valoran especialmente la disposición de los delanteros para presionar la salida rival y retroceder varios metros si el contexto lo exige. Según el análisis de Scaloni, ese compromiso permite que la Argentina recupere rápido el balón, achique espacios y se mantenga la mayor parte del tiempo en campo contrario, algo que se vio con claridad en los últimos compromisos.
Un equipo similar al que venció a Egipto
El entrenador también dejó pistas sobre el resto de la alineación. “No sería descabellado repetir el equipo” que jugó frente a Egipto, adelantó en conferencia de prensa. La frase alimenta la idea de continuidad para un once que respondió en un momento de presión y mostró solidez en las distintas líneas, con buena circulación en el mediocampo y seguridad defensiva.
Scaloni explicó que las variantes realizadas en el pasado reciente respondieron a la intención de potenciar el funcionamiento general. En ese contexto, resaltó el ingreso de Leandro Paredes, que le otorgó mayor claridad en la salida y en la tenencia, y el rendimiento de Alexis en la mitad de la cancha, clave para enlazar defensa y ataque. También mencionó la situación de Nicolás Tagliafico, quien llegó con molestias, pero logró ponerse a punto para estar nuevamente en consideración.
Claves del armado para los cuartos de final
- Competencia interna en la delantera entre Lautaro Martínez y Julián Álvarez, con un solo lugar asegurado en el once inicial.
- Tendencia a repetir la base del equipo que superó a Egipto, privilegiando la continuidad y el conocimiento colectivo.
- Valoración del sacrificio defensivo de los delanteros y volantes, pieza fundamental del plan de presión alta.
- Recuperación de jugadores como Paredes y Tagliafico, que ampliaron las opciones de recambio en la mitad y el fondo.
“Les agradezco porque trabajan a destajo cuando la Selección no tiene la pelota”, remarcó Lionel Scaloni al elogiar el esfuerzo de sus dirigidos.
Con el equipo prácticamente definido y la incógnita reducida al dueño de la camiseta número 9, la Selección argentina afrontará los cuartos de final con la intención de sostener la línea de juego que la llevó a ser protagonista en el torneo. Scaloni apuesta a la competencia sana puertas adentro y a la consolidación de una identidad que, más allá de los nombres propios, ya se ganó el respeto del continente.

