El fuego arrasó una zona turística de la provincia de Almería y sorprendió a decenas de personas durante una evacuación. La mayoría de las víctimas serían ciudadanos extranjeros que intentaron escapar por su cuenta, mientras los bomberos continúan combatiendo las llamas.

Al menos 11 personas murieron y otras 19 permanecen desaparecidas tras un devastador incendio forestal que afecta a la provincia de Almería, en el sur de España. El siniestro, que avanza desde el jueves por la tarde sobre una amplia zona boscosa de la localidad de Los Gallardos, ya se convirtió en uno de los incendios más mortíferos registrados en el país en las últimas décadas.
Según informaron las autoridades andaluzas y consignaron las agencias internacionales Reuters y EFE, la mayoría de las víctimas habría fallecido mientras intentaba escapar por su cuenta, desoyendo las instrucciones de los equipos de emergencia, que habían ordenado permanecer en las viviendas hasta recibir nuevas indicaciones.
El responsable de los servicios de emergencia de Andalucía, Antonio Sanz, explicó que entre los fallecidos hay un ciudadano español y que el resto serían, en principio, residentes o turistas extranjeros. La zona afectada es un destino vacacional muy concurrido por ciudadanos británicos, franceses y belgas.
De acuerdo con la información oficial, cuatro personas murieron calcinadas dentro de un vehículo con volante a la derecha, lo que hace presumir que eran británicas. Otras siete víctimas abandonaron sus automóviles e intentaron escapar a pie por sectores que no integraban las rutas oficiales de evacuación.
“Las consecuencias han sido terribles. Todo parece indicar que, en el caso de los fallecidos, la mayoría, o todos ellos, son extranjeros”, afirmó Sanz, según reprodujeron Reuters y EFE.
La evacuación se complicó por el avance del fuego
La violencia con la que avanzaron las llamas obligó a modificar sobre la marcha varios operativos de evacuación. Según explicó EFE, durante el desalojo de la localidad de Bédar la carretera principal quedó bloqueada por el incendio, lo que forzó a las autoridades a redirigir a numerosos vecinos hacia el municipio de Lubrín mediante recorridos alternativos.
Un vecino de Bédar indicó a la agencia española que, además del casco urbano, existen numerosas viviendas dispersas por la sierra, muchas de ellas ocupadas por residentes extranjeros, especialmente británicos, lo que complejizó las tareas de localización y evacuación.
Antonio Sanz reiteró el pedido para que la población respete estrictamente las instrucciones de los servicios de emergencia y evite tomar decisiones individuales durante este tipo de episodios.
“Es absolutamente necesario no utilizar caminos ni vías de escape que no hayan sido coordinados y autorizados expresamente por los equipos de emergencia”, remarcó el funcionario.
Mientras tanto, familiares de distintas partes del mundo difundieron en redes sociales pedidos desesperados para localizar a personas desaparecidas. Entre ellos, una mujer aseguró que su hija, que viajaba en un Ford Fiesta rojo junto a su perro, no había logrado establecer contacto. También un ciudadano estadounidense informó que su hermano integraba un grupo de diez personas que intentó escapar por un valle cercano a un arroyo y solicitó a los rescatistas que inspeccionaran esa zona.
Investigan el origen mientras continúa el combate contra las llamas
Las autoridades todavía investigan cómo comenzó el incendio. El alcalde de Antas, Pedro Ridao, señaló que una de las hipótesis apuntaba a la caída de un cable eléctrico sobre un terreno extremadamente seco. Sin embargo, la compañía Endesa descartó esa posibilidad luego de inspeccionar la línea involucrada y comprobar que no tenía tensión eléctrica.
Ridao sostuvo que el fuerte viento registrado durante la tarde fue determinante para la rápida propagación del fuego.
“A medida que avanzaba la tarde vimos que el incendio se extendía rápidamente, devorando granjas, viviendas de vacaciones y automóviles”, explicó el intendente.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó su “enorme tristeza y devastación” por la tragedia y transmitió sus condolencias a los familiares de las víctimas.
Por su parte, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, informó —según publicó Infobae— que recibió una llamada del rey Felipe VI, quien manifestó su preocupación por la evolución del incendio y pidió transmitir su solidaridad a las familias afectadas.
España enfrenta una temporada de incendios adelantada
El incendio de Los Gallardos se produce en un contexto especialmente crítico para España. Las sucesivas olas de calor registradas durante el inicio del verano dejaron grandes extensiones de vegetación completamente secas y altamente inflamables.
Según datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, en lo que va del año ya se quemaron cerca de 57.000 hectáreas en España, lo que representa alrededor del 40% de toda la superficie afectada por incendios en la Unión Europea durante este período.
El bombero forestal Román García explicó a la televisión pública española que la temporada comenzó varias semanas antes de lo habitual.
“Normalmente no vemos estos incendios hasta agosto. Ahora están empezando antes porque la vegetación se seca mucho más rápido”, afirmó.
Con once víctimas fatales confirmadas, este incendio ya es el más mortífero registrado en España desde 2005, cuando otro siniestro forestal provocado por una barbacoa terminó con la vida de once bomberos en la provincia de Guadalajara y dio lugar a profundas reformas en los sistemas de prevención y respuesta ante emergencias.

