Cartas manuscritas complican la situación del acusado

NewsITe
La causa por el femicidio de Mercedes Errapan, asesinada en la ciudad bonaerense de Junín, sumó en las últimas horas un elemento considerado clave por los investigadores: dos cartas manuscritas atribuidas al principal acusado, Sebastián Bonafé, de 32 años. Los textos, de fuerte contenido perturbador, fortalecerían la hipótesis de una planificación previa del crimen y de la posterior fuga.
De acuerdo con fuentes vinculadas al expediente, las cartas fueron encontradas durante los procedimientos realizados tras la detención del sospechoso, quien permaneció prófugo tras el ataque y se llevó consigo a la hija de la víctima, de siete años. La niña fue ubicada más tarde sana y salva, pero los mensajes hallados reflejan el alto riesgo al que fue expuesta durante la huida.
En uno de los escritos, Bonafé habría dejado asentado: “Era matarme o matarla”, en alusión directa a Errapan, y también habría mencionado que pensó en quitarse la vida luego del crimen. Para los investigadores, estas expresiones son indicios del estado emocional del acusado, pero al mismo tiempo muestran un nivel de reflexión previa que podría contradecir cualquier intento de alegar un impulso momentáneo.
Detalles de un presunto plan premeditado
Los manuscritos incluirían además una frase que generó especial preocupación entre los pesquisas: “Si la Policía me encuentra, mato a la nena”, en referencia a la hija de la víctima, a quien mantuvo consigo mientras se mantenía prófugo. Esa amenaza agravaría la situación procesal de Bonafé, al sumarle indicios de un posible secuestro y de un peligro concreto para la menor.
En las cartas el acusado se referiría a la víctima por su apodo, “Mechi”, y detalla un supuesto plan: “Mi plan es matar a Mechi”. Allí habría anotado cambios de fecha para concretar el ataque y descripciones de los movimientos que pensaba realizar para escapar, lo que, a criterio de los investigadores, encaja con un esquema de femicidio premeditado y no con un hecho repentino.
Los textos también contendrían mensajes dirigidos a familiares, pedidos de perdón y reflexiones sobre la situación personal que atravesaba Bonafé. Ese contenido será analizado por peritos psicológicos y psiquiátricos para reconstruir el perfil del acusado y su estado mental antes y después del hecho.
Pericias y avance de la causa judicial
La Justicia ordenó una batería de estudios para determinar la autenticidad de las cartas, establecer pericias caligráficas y precisar la fecha en la que habrían sido redactadas. Estos datos resultan fundamentales para saber si fueron escritas antes o después del crimen, y en qué medida respaldan la hipótesis de planificación.
- Pericias caligráficas para confirmar la autoría de los manuscritos.
- Análisis de papel y tinta para datar con mayor precisión los escritos.
- Informes psicológicos y psiquiátricos sobre el estado emocional del acusado.
- Revisión de comunicaciones previas entre víctima y victimario.
Para los investigadores, el contenido de las cartas “refuerza la sospecha de que el femicidio fue premeditado” y aporta elementos centrales para reconstruir la secuencia de los hechos.
Mientras se aguardan los resultados de las pericias, Bonafé continúa detenido e imputado por el femicidio de Mercedes Errapan y por el presunto secuestro de la niña. La causa sigue sumando pruebas documentales y testimoniales, con el objetivo de esclarecer en detalle cómo se gestó el crimen, cómo se desarrolló la fuga y qué grado de planificación tuvo uno de los casos que conmocionó a la comunidad de Junín y reavivó el reclamo por políticas efectivas de prevención de la violencia de género.

