Hossam Hassan acusó de “amañado” el cruce ante la Selección

NewsITe
El director técnico de la selección de Egipto, Hossam Hassan, estalló contra el arbitraje del francés François Letexier luego de la derrota frente a la Selección argentina en los octavos de final del Mundial. El entrenador calificó el encuentro como un “partido amañado” y vinculó el resultado a intereses comerciales y de marketing que, según él, buscan favorecer a Lionel Messi y al equipo argentino.
En sus declaraciones, recogidas por la Agencia Noticias Argentinas, Hassan sostuvo que detrás de lo ocurrido hay “una cuestión de marketing y dinero” y apuntó directamente a la FIFA al afirmar que “ellos quieren que Messi sea campeón del mundo”. El DT, de 59 años, evitó hacer autocrítica sobre el rendimiento de su equipo, que dejó escapar una ventaja de 2-0 en los últimos 15 minutos y se quedó sin la posibilidad de conseguir la mejor campaña histórica de Egipto en una Copa del Mundo.
Con la derrota, el combinado africano igualó apenas lo hecho en Italia 1934, cuando el certamen comenzaba directamente en los octavos de final. Pese a esa oportunidad desperdiciada, Hassan insistió en responsabilizar a las autoridades del fútbol mundial. “Este fue un partido amañado y todo el mundo lo vio”, repitió el entrenador, visiblemente ofuscado por el giro del encuentro.
El técnico también cuestionó la programación del duelo, al afirmar que “la persona que planea estos partidos nunca ha jugado al fútbol en su vida”, en referencia al horario fijado para el cruce con Argentina. Como gesto de protesta, aseguró que su forma de “resistencia” será no volver a mirar un partido de un Mundial.
Críticas de los jugadores y jugadas bajo la lupa
Las quejas no se limitaron al banco de suplentes. El delantero Mostafa Ziko, autor del segundo gol egipcio, se sumó al discurso de su entrenador. Tras felicitar a Argentina “por la Copa del Mundo”, deslizó que el torneo está “arreglado” y que “el árbitro fue injusto”, reforzando la idea de un complot contra su selección.
Los reclamos se concentraron en tres acciones puntuales. La primera fue un gol de Egipto anulado cuando el partido estaba 1-0. La jugada nació de un contraataque, pero fue invalidada por una infracción previa sobre el defensor argentino Lisandro Martínez, sancionada correctamente por Letexier en el costado derecho del área grande.
- Gol egipcio anulado por falta previa sobre Lisandro Martínez.
- Pedido de penal por un leve contacto de Alexis Mac Allister sobre Hamdy Fathy.
- Recuperación limpia de Julián Álvarez sobre Mohamed Salah en el inicio del tercer gol argentino.
En la segunda acción discutida, con el marcador ya igualado, el banco egipcio reclamó un penal del mediocampista Alexis Mac Allister sobre Hamdy Fathy, quien se dejó caer dentro del área ante un contacto mínimo. El árbitro desestimó el pedido al considerar que no hubo infracción suficiente.
La tercera jugada señalada fue el inicio del tercer tanto argentino. Julián Álvarez retrocedió por la banda izquierda, le robó la pelota de forma limpia a Mohamed Salah dentro del área propia y encabezó el contraataque que terminó en el gol de Enzo Fernández. Salah se tiró en el área en busca de un penal que Letexier no convalidó, pese a las protestas de sus compañeros.
“Si tanto quieren que Argentina gane, ¿por qué llaman a todos a venir y participar?”, ironizó Hassan, al cuestionar la transparencia del torneo y el rol de la FIFA.
Más allá de las fuertes acusaciones del cuerpo técnico y de los jugadores egipcios, las decisiones arbitrales en las jugadas clave estuvieron dentro del reglamento, según el análisis de las repeticiones televisivas. La derrota dejó al seleccionado africano sin su sueño mundialista y abrió un nuevo capítulo de polémica en torno al arbitraje y a la influencia de los grandes nombres en el fútbol internacional.

