Centrales sindicales lanzan un nuevo plan de lucha contra el Gobierno

NewsITe
Las principales centrales sindicales del país –la Confederación General del Trabajo (CGT), las dos vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP)– acordaron un nuevo plan de lucha contra las políticas del Gobierno nacional encabezado por Javier Milei.
El primer paso será una marcha conjunta el miércoles 22, que tendrá como protagonistas a los jubilados y pensionados, uno de los sectores más afectados por la caída del poder adquisitivo. Además, se definieron nuevas instancias de movilización y no se descarta la convocatoria a un paro general en las próximas semanas.
El encuentro se realizó en la histórica sede de la CGT de la calle Azopardo, en la Ciudad de Buenos Aires. Participaron el triunvirato que conduce la central, integrado por Cristian Jerónimo (Industria del Vidrio), José Sola (Seguros) y Octavio Argüello (Camioneros), junto al secretario general de la CTA Autónoma, Hugo Godoy, y el referente de la CTA de los Trabajadores, Roberto Baradel. Todos coincidieron en la necesidad de “coordinar y profundizar” las acciones frente al programa económico oficial.
Marchas en julio y agosto contra el plan económico
Las centrales sindicales adelantaron que el plan de lucha tendrá continuidad el 7 de agosto, Día de San Cayetano, patrono del Trabajo, con una nueva movilización en rechazo a lo que consideran un “deterioro acelerado” de los salarios, las jubilaciones y las condiciones de vida. Esa fecha suele reunir a organizaciones gremiales, sociales, religiosas y de la economía popular en reclamo de “pan, paz, tierra, techo y trabajo”.
En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, voceros de las organizaciones confirmaron que durante la tercera semana de agosto se marchará al Ministerio de Economía para cuestionar el rumbo del plan económico implementado por Milei y la política de endeudamiento que, según denuncian, conduce el ministro Luis Caputo.
Camino a un paro general y acción federal
Las centrales remarcaron que el objetivo es construir una acción de alcance nacional que articule sindicatos, movimientos sociales, centros de estudiantes y organizaciones territoriales en todo el país. En ese marco, se impulsan plenarios, asambleas y acciones coordinadas en las provincias para amplificar la participación y fortalecer la organización de base.
Los dirigentes sindicales sostienen que el escenario económico –marcado por la recesión, la pérdida de empleos formales e informales y el aumento de la pobreza– obliga a una respuesta unificada del movimiento obrero y del llamado “campo popular”. En ese contexto, el avance hacia un nuevo paro general aparece como una posibilidad concreta si no hay cambios en el rumbo económico.
“Es importante fortalecer la solidaridad con cada conflicto que se está llevando adelante en todo el país y consolidar un plan de lucha de alcance nacional”, expresaron las centrales en un documento conjunto.
Agenda compartida y vínculo con la Iglesia
Además del calendario de protestas, las centrales acordaron confluir en la Semana Social convocada por la Comisión Episcopal para los días 4, 5 y 6 de septiembre, en la ciudad de Córdoba. Ese encuentro, que tradicionalmente reúne a dirigentes políticos, sindicales, empresariales y religiosos, se dará este año en el marco de la anunciada visita del papa León XIV prevista para noviembre.
Con esa participación, los sindicatos buscan llevar su diagnóstico sobre la situación social y laboral ante la Iglesia, al tiempo que pretenden sumar respaldo institucional y visibilidad a los reclamos. De esta manera, la conflictividad gremial y el debate sobre el rumbo económico volverán a ocupar un lugar central en la agenda política de los próximos meses.

