Messi, lágrimas y desahogo tras el pase a cuartos

NewsITe
La Selección argentina vivió una noche para el infarto en el Mundial de Canadá, México y Estados Unidos 2026. Con un triunfo 3 a 2 ante Egipto, el equipo de Lionel Scaloni se metió en los cuartos de final y tuvo a Lionel Messi como gran protagonista, no solo por su aporte futbolístico sino también por la fuerte carga emocional que dejó el final del partido.
Al sonar el pitazo del árbitro francés François Letexier, el capitán argentino no pudo contener las lágrimas. Se tomó la cabeza, miró hacia la tribuna albiceleste y se largó a llorar, en una mezcla de alivio, desahogo y felicidad por una clasificación trabajada, que por momentos pareció complicarse más de la cuenta ante un rival africano intenso y decidido.
Messi llegó a este choque como máximo artillero del certamen y volvió a ser determinante. Primero asistió con precisión quirúrgica a Cristian “Cuti” Romero, quien marcó uno de los tantos argentinos. Más tarde, cuando el partido se encontraba cuesta arriba, el capitán apareció en el área para clavar el gol del empate con una volea tremenda a los 38 minutos del segundo tiempo, un remate que hizo estallar a los hinchas en las tribunas y a millones de argentinos frente a la pantalla.
No todo había sido perfecto para el crack rosarino. Antes, el arquero egipcio Mostafa Shobeir Oufa —figura en el cruce anterior frente a Australia— le contuvo un penal y generó un silencio tenso en el estadio. Lejos de caerse anímicamente, el jugador del Inter Miami levantó su nivel, pidió la pelota y se cargó al equipo al hombro para sostener el empuje albiceleste en los minutos decisivos.
Un cierre dramático y un equipo que sigue en carrera
Cuando el tiempo reglamentario se terminaba, Argentina encontró el gol que definió la historia. A los 47 del complemento, Enzo Fernández conectó de cabeza un centro perfecto de Lautaro Martínez y selló el 3 a 2 definitivo. El grito fue un desahogo colectivo: jugadores, cuerpo técnico e hinchas se fundieron en un festejo cargado de emoción y adrenalina.
Con este resultado, el seleccionado de Scaloni se aseguró un lugar entre los ocho mejores del mundo y ahora espera rival. De la llave que completan Colombia y Suiza —que se enfrentan desde las 17 por los octavos de final— saldrá el próximo obstáculo de la “Scaloneta” en su camino hacia una nueva página dorada en la historia del fútbol argentino.
- Messi es el máximo goleador del Mundial 2026 y volvió a ser decisivo en un partido clave.
- El arquero egipcio Shobeir Oufa volvió a lucirse, pero no pudo evitar la remontada argentina.
- Enzo Fernández y Lautaro Martínez fueron fundamentales en el gol del triunfo agónico.
La imagen de Messi llorando tras el pitazo final sintetiza el carácter, la presión y el compromiso de un equipo que se niega a bajarse de la pelea grande.
Con el pase a cuartos de final asegurado, Argentina ya piensa en el próximo rival, pero la postal de la noche será, sin dudas, la del capitán conmovido, rodeado de sus compañeros y ovacionado por un país que vuelve a ilusionarse con otra gesta mundialista.

