La ceremonia se realizó en la mezquita de Mosala, en Teherán, con una multitud que colmó el predio y la presencia de las principales autoridades del gobierno. La ausencia de Mojtaba Jamenei, señalado como posible sucesor, volvió a alimentar las especulaciones sobre la transición del poder.

Decenas de miles de personas participaron este domingo del funeral del líder supremo de Irán, Alí Jamenei, en la mezquita de Mosala, en Teherán, donde el gobierno desplegó una masiva demostración de respaldo político y religioso en medio de la guerra que enfrenta al país con Israel y Estados Unidos.
Desde las primeras horas de la jornada, miles de fieles llegaron con banderas iraníes y retratos del ayatolá para asistir al rezo fúnebre, mientras los medios estatales informaron que la sala principal del complejo debió cerrarse por la cantidad de asistentes. Las imágenes difundidas por la televisión oficial mostraron calles colmadas y largas filas de personas intentando ingresar al lugar.
Jamenei murió el 28 de febrero, al inicio del conflicto bélico que enfrenta a Irán con Israel y Estados Unidos. Su fallecimiento puso fin a un liderazgo que se extendió durante más de tres décadas al frente de la República Islámica.
El régimen exhibió unidad en la despedida
La ceremonia religiosa fue encabezada por el ayatolá Yafar Sobhani, una de las máximas autoridades del clero chií. Durante el oficio, los asistentes corearon las tradicionales consignas “Muerte a Estados Unidos” y “Muerte a Israel”.
En primera fila estuvieron el presidente Masud Pezeshkian, el titular del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, y el jefe del Poder Judicial, Gholam Hossein Mohseni Ejei, junto a otras autoridades civiles y militares. La presencia de la cúpula del poder iraní refleja el fuerte grado de cohesión interna en medio de la incertidumbre que genera la sucesión del líder.
La ausencia que alimentó las especulaciones
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue la ausencia de Mojtaba Jamenei, señalado desde hace tiempo como uno de los principales candidatos a suceder a su padre. En cambio, sí participaron del funeral sus hermanos Mostafa, Masud y Meisam.
El faltazo reavivó las especulaciones sobre el proceso de transición dentro de la estructura política y religiosa de la República Islámica, en un momento especialmente delicado para el país.
Cómo continuará el funeral
Los homenajes oficiales comenzaron el viernes y continuarán durante los próximos días con distintas ceremonias. Este lunes, el cortejo recorrerá las calles de Teherán; el martes el cuerpo será trasladado a la ciudad santa de Qom; el miércoles se desarrollarán ceremonias en Irak y, finalmente, el jueves Jamenei será enterrado en Mashad, en el mausoleo del imán Reza.
La muerte del líder supremo abre una nueva etapa para Irán y deja abiertos múltiples interrogantes sobre el futuro político del país, el proceso de sucesión y el impacto que ese cambio de liderazgo puede tener en un escenario regional marcado por la creciente tensión con Israel y Estados Unidos.

