Argentina, una potencia que casi nunca falla en octavos

NewsITe
La Selección argentina volvió a decir presente en los octavos de final de un Mundial. Tras el dramático 3-2 frente a Cabo Verde, el equipo de Lionel Scaloni se aseguró un lugar entre los 16 mejores de la Copa del Mundo 2026 y ahora se prepara para enfrentar a Egipto, que dejó en el camino a Australia en una definición por penales cargada de tensión.
Con esta nueva clasificación, la Albiceleste estira un registro que la ubica como protagonista casi fija de esta instancia. En total, la Argentina disputó los octavos de final en diez oportunidades, con un balance claramente favorable: siete victorias y solo tres derrotas, un dato que refleja su peso específico en la historia de los Mundiales.
La primera aparición argentina en octavos se remonta a Italia 1934, edición en la que el torneo comenzaba directamente en esa fase. Fue debut y despedida: Suecia se impuso 3-2 y frenó el sueño nacional de manera prematura. Luego, los cambios de formato hicieron que durante décadas esa ronda quedara al margen; se pasaba directamente a cuartos, semifinales o la final, por lo que recién en México 1986 los argentinos volvieron a disputar unos octavos.
De Maradona a Messi: una relación casi constante con el éxito
México 1986 marcó un antes y un después. Con Diego Armando Maradona como emblema, la Selección venció 1-0 a Uruguay en octavos y comenzó a allanar el camino hacia su segunda estrella mundial. Cuatro años más tarde, en Italia 1990, el equipo de Carlos Bilardo superó 1-0 a Brasil en un clásico inolvidable, con el recordado gol de Claudio Paul Caniggia tras una gran jugada de Maradona.
En Estados Unidos 1994 llegó uno de los golpes más duros: caída 3-2 frente a Rumania en un partido vibrante, que dejó al conjunto nacional fuera del torneo demasiado temprano. La revancha no tardó demasiado: Francia 1998 ofreció otro choque histórico, el triunfo por penales ante Inglaterra tras el 2-2 en tiempo regular, con el recordado gol de Michael Owen y la expulsión de David Beckham.
Ya en el siglo XXI, el vínculo con los octavos se consolidó. En Alemania 2006, Argentina derrotó 2-1 a México con un golazo de Maxi Rodríguez en tiempo suplementario. En Sudáfrica 2010 volvió a cruzarse con los aztecas y otra vez fue victoria albiceleste: 3-1, con Lionel Messi como conductor de un equipo que ilusionaba.
Camino a la tercera estrella y la continuidad del protagonismo
En Brasil 2014, el seleccionado argentino debió trabajar más de la cuenta para doblegar a Suiza: fue 1-0 en la prórroga con un gol de Ángel Di María, en una campaña que lo depositó en la final ante Alemania. Rusia 2018 significó otra despedida amarga: derrota 4-3 contra Francia en un cruce frenético que anticipó el auge del conjunto galo.
El desquite llegó en Qatar 2022, donde el equipo de Scaloni venció 2-1 a Australia en octavos, con una actuación brillante de Messi y el posterior camino hacia la tercera estrella mundial. Esa victoria consolidó un patrón: cuando Argentina atraviesa la fase de grupos, suele hacerse fuerte en los mano a mano.
Con Egipto como próximo obstáculo en 2026, la Selección buscará extender un historial que la muestra como una de las grandes especialistas en sortear los octavos de final. El pasado respalda a la Albiceleste; el presente, una vez más, la encuentra entre los protagonistas centrales de la Copa del Mundo.
- Diez participaciones argentinas en octavos de final de Mundiales.
- Siete triunfos y tres derrotas en esta instancia.
- Presencia casi ininterrumpida desde México 1986, salvo Corea-Japón 2002.
Desde México 1986 en adelante, cada vez que Argentina superó la fase de grupos, se transformó en un rival temible en los octavos de final, con un saldo ampliamente favorable.
El desafío ahora es sostener esa tradición ganadora frente a Egipto y seguir alimentando una historia que, torneo tras torneo, refuerza el peso de la camiseta argentina en los Mundiales.

