Alerta del OIEA por nuevo corte eléctrico en Zaporiyia

El OIEA advierte por la fragilidad de la seguridad nuclear en Ucrania

Central nuclear de Zaporiyia en Ucrania

NewsITe

La central nuclear de Zaporiyia volvió a quedar sin suministro eléctrico externo, esta vez por vigésimo primera ocasión desde el inicio de la guerra en Ucrania. El episodio encendió nuevamente las alarmas del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que remarcó la extrema vulnerabilidad de la seguridad nuclear en la zona del conflicto.

Según informó el OIEA en un comunicado difundido en sus redes oficiales, la central perdió su conexión con la línea de transmisión Ferosplavna-1 de 330 kilovatios. La interrupción se habría producido luego de que la actividad militar en la región activara los sistemas de protección eléctrica en las líneas de transmisión vinculadas, que conectan la planta con dicha línea externa.

– Publicidad –

Ante la pérdida del suministro eléctrico, se pusieron en marcha de manera automática los generadores diésel de emergencia, que son los encargados de abastecer de energía a los sistemas de enfriamiento del reactor y a otras funciones esenciales de seguridad nuclear. Estos equipos de respaldo son clave para evitar un sobrecalentamiento del combustible nuclear y reducir el riesgo de un incidente grave.

Grossi pide “máximo autocontrol militar”

El director general del OIEA, el argentino Rafael Grossi, volvió a expresar su preocupación por la situación de la central, considerada una de las mayores instalaciones nucleares de Europa. Desde que se intensificó la guerra, la planta sufrió múltiples cortes de energía externa, un escenario que el organismo viene describiendo como insostenible desde el punto de vista de la seguridad.

“La más reciente pérdida de suministro eléctrico externo vuelve a destacar la extrema fragilidad de la seguridad nuclear en la central y la necesidad de máximo autocontrol militar para ayudar a evitar un accidente nuclear”, advirtió Grossi, citado por el organismo. El OIEA mantiene expertos desplegados en el lugar para monitorear en tiempo real el estado de los sistemas y verificar el cumplimiento de los estándares internacionales.

La central de Zaporiyia, ocupada por fuerzas rusas desde los primeros meses del conflicto pero aún operada con personal ucraniano, se convirtió en uno de los puntos más sensibles del mapa energético y de seguridad europeo. Especialistas en energía nuclear recuerdan que la integridad del suministro eléctrico es un pilar básico para el funcionamiento seguro de cualquier planta, por lo que la repetición de apagones incrementa el nivel de riesgo.

En este contexto, el OIEA insiste en la necesidad de establecer una zona de protección alrededor de la instalación, reducir al mínimo las operaciones militares en sus inmediaciones y garantizar rutas seguras para el abastecimiento eléctrico. Aunque por el momento los sistemas de emergencia respondieron como estaba previsto, el organismo advierte que no se puede depender indefinidamente de medidas de respaldo en un entorno bélico tan volátil.

“La seguridad nuclear no puede ser rehén del conflicto armado”, es la advertencia que el OIEA viene reiterando en cada reporte sobre Zaporiyia.

La comunidad internacional sigue de cerca la evolución de la situación, en un contexto en el que cualquier deterioro adicional en la central podría tener consecuencias que trasciendan ampliamente las fronteras de Ucrania.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -