Un Renault 4 eléctrico argentino que gasta menos que un café

Un clásico nacional se reinventa con energía eléctrica

Renault 4 argentino reconvertido a auto eléctrico

NewsITe

Durante años, el Renault 4 fue símbolo de simpleza mecánica y robustez en las calles argentinas. Hoy, casi cuatro décadas después de haber salido de la línea de producción, un ejemplar fabricado en el país vuelve a ser noticia: fue reconvertido a vehículo 100% eléctrico y ahora puede recorrer 100 kilómetros por un costo inferior al de un café en un bar porteño.

El proyecto toma como base un Renault 4 GTL modelo 1986, uno de los íconos de la industria automotriz nacional. El equipo a cargo de la iniciativa decidió ir más allá de la restauración clásica y apostó por la electrificación total, en línea con las tendencias globales de movilidad sustentable, pero aplicada a un vehículo popular y accesible.

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La reconversión consistió en retirar el motor naftero, la caja de velocidades y el tanque de combustible, es decir, el corazón del sistema original. En su lugar se instaló un motor eléctrico acoplado a un reductor de dos etapas, lo que permite prescindir de una transmisión convencional con múltiples marchas. Esto simplifica la conducción y reduce el número de piezas sujetas a desgaste.

Cómo se electrificó el Renault 4 argentino

El paquete de baterías de litio se ubicó en la parte delantera del vehículo, aprovechando el espacio liberado por el motor térmico y el tanque de combustible. Estas baterías están gestionadas por un sistema electrónico conocido como BMS (Battery Management System), que monitorea permanentemente cada celda, equilibra la carga y puede desconectar el sistema ante cualquier anomalía, aportando seguridad y prolongando la vida útil del conjunto.

Al eliminar elementos tradicionales como el embrague y la caja de cambios, la mecánica se vuelve mucho más sencilla. La cantidad de componentes en movimiento disminuye de manera notable, lo que reduce el riesgo de fallas, abarata el mantenimiento y hace más previsible el uso cotidiano. En la práctica, se trata de un auto liviano, de funcionamiento silencioso y con respuesta inmediata al acelerador.

Según datos aportados por el desarrollador del proyecto, el consumo es de apenas 1,2 kWh cada 10 kilómetros, un valor inferior al de muchos vehículos eléctricos modernos de mayor tamaño y peso. Esta eficiencia energética se traduce en un uso diario muy económico, especialmente en recorridos urbanos.

Cuánto cuesta recorrer 100 kilómetros con este clásico eléctrico

El cálculo del costo por kilómetro ayuda a dimensionar el impacto de la conversión. Para recorrer 100 kilómetros, el Renault 4 eléctrico requiere unos 12 kWh de energía. Si se toma como referencia un precio de $110 por kWh, el gasto total asciende a $1.320 cada 100 kilómetros, una cifra que, en la práctica, resulta inferior al valor de un café en muchos bares de la Ciudad de Buenos Aires.

  • Consumo estimado cada 100 km: 12 kWh
  • Costo de la energía eléctrica: $110 por kWh (valor de referencia)
  • Gasto total por 100 km recorridos: $1.320

Otro aspecto clave es que la recarga puede hacerse en una conexión domiciliaria convencional, sin necesidad de cargadores especiales ni infraestructura propia de estaciones rápidas. Con una toma de aproximadamente 2.700 watts, el vehículo puede recuperar la energía necesaria en unas pocas horas, lo que lo vuelve ideal para uso urbano diario con carga nocturna en el hogar o en un garaje.

“Este tipo de conversiones abre la puerta a un nuevo mercado para la industria local, que podría desarrollar kits específicos para distintos modelos y prolongar la vida útil de vehículos en buen estado”, plantean los impulsores del proyecto.

Más allá del ahorro en combustible, el caso de este Renault 4 eléctrico argentino funciona como laboratorio a escala real sobre cómo adaptar el parque automotor existente a la transición energética. La idea de reconvertir autos ya fabricados, en lugar de descartarlos, combina una mirada ambiental con una oportunidad económica para talleres, proveedores de autopartes y desarrolladores de tecnología nacional.

En un contexto en el que los autos eléctricos cero kilómetro todavía resultan costosos para la mayoría de los usuarios, experiencias como esta muestran un camino posible: mantener en circulación a los clásicos de siempre, pero con una mecánica alineada a las exigencias de la movilidad del futuro.

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