Investigación alemana apunta a Ucrania por ataque al Nord Stream

NewsITe
La Justicia alemana dio un paso clave en la investigación por las explosiones que dañaron los gasoductos Nord Stream 1 y 2 en el Mar Báltico en 2022. La fiscalía federal acusó formalmente a un ciudadano ucraniano, identificado como Serhii K., a quien señala como parte de un comando que habría actuado siguiendo órdenes de autoridades estatales de Ucrania.
De acuerdo con el comunicado oficial difundido en Berlín, el acusado, de 50 años, era oficial del ejército ucraniano al momento de la operación y habría actuado junto a al menos otros seis militares. Para los investigadores, el objetivo habría sido interrumpir de manera permanente el suministro de gas ruso a Europa y afectar las fuentes de financiamiento de la guerra que Moscú sostiene en territorio ucraniano desde febrero de 2022.
Los gasoductos Nord Stream 1 y 2, que conectan directamente a Rusia con Alemania a través del Mar Báltico, fueron durante años una pieza clave del abastecimiento energético europeo. Antes del ataque, cerca de la mitad del gas natural que consumía Alemania llegaba a través del Nord Stream 1, lo que hacía de esta infraestructura un punto neurálgico en la disputa energética entre Moscú y Occidente.
La acusación sostiene que el grupo viajó desde Ucrania hasta Alemania utilizando pasaportes falsos de ese país. Una vez en el norte alemán, alquilaron el yate “Andrómeda” en la ciudad portuaria de Rostock. A bordo de esa embarcación habrían transportado explosivos militares de alta potencia, identificados como HMX y RDX, con los que prepararon la operación de sabotaje sobre las tuberías submarinas cerca de la isla danesa de Bornholm.
Cómo fue el ataque a los gasoductos en el Báltico
Según los informes, el comando instaló los explosivos el 22 de septiembre de 2022, conectados a temporizadores fijados directamente sobre los gasoductos. Las cargas detonaron cuatro días más tarde, el 26 de septiembre, provocando fuertes explosiones bajo el agua y daños significativos en la infraestructura, aunque en ese momento los gasoductos no se encontraban en operación comercial.
La investigación técnica, desarrollada por equipos de Alemania, Dinamarca y Suecia, ya había confirmado la presencia de material explosivo en los restos de las tuberías. Ahora, la fiscalía alemana afirma haber encontrado también rastros de HMX y RDX en el interior del yate “Andrómeda”, lo que refuerza la hipótesis de que la embarcación fue utilizada como plataforma para ejecutar el ataque.
- El sospechoso principal: un oficial ucraniano de 50 años, identificado como Serhii K.
- Al menos seis cómplices, también vinculados a las fuerzas armadas de Ucrania.
- Uso de pasaportes falsos ucranianos para entrar a Alemania y alquilar el yate.
- Colocación de explosivos militares HMX y RDX con temporizadores en el fondo marino.
“El acusado y sus cómplices actuaron bajo las órdenes de las autoridades estatales de Ucrania”, sostuvo la fiscalía federal alemana al presentar los cargos.
El caso tiene un fuerte impacto diplomático, ya que Alemania se ha convertido en uno de los principales apoyos militares y financieros de Kiev frente a la invasión rusa. Si los tribunales confirman que estructuras estatales ucranianas participaron en el sabotaje, se abrirá un nuevo frente de tensión dentro de la coalición occidental que respalda al gobierno de Volodímir Zelenski y reavivará el debate sobre los costos políticos y energéticos de la guerra en Europa.
Por el momento, las autoridades ucranianas no emitieron una respuesta detallada a la acusación alemana, mientras Moscú insiste en que el ataque al Nord Stream fue un acto de terrorismo contra infraestructura estratégica rusa. El desarrollo del juicio en Alemania será seguido de cerca por las principales capitales europeas, preocupadas por el equilibrio entre el apoyo a Ucrania y la estabilidad energética y diplomática del continente.

