Aunque se trata de un fenómeno muy poco frecuente en la región, la nieve puede registrarse si coinciden al mismo tiempo una serie de condiciones meteorológicas muy específicas.

El registro de nieve o aguanieve en el partido de San Nicolás es un fenómeno excepcional que solo puede producirse cuando coinciden simultáneamente diversos factores meteorológicos. Así lo explicaron desde “Avisos Meteorológicos San Nicolás”, al señalar que la presencia de aire polar por sí sola no alcanza para que se produzcan precipitaciones en forma de nieve.
Entre las condiciones necesarias se encuentran temperaturas cercanas o inferiores a los 0 °C en superficie, aire muy frío en toda la atmósfera —especialmente en los niveles medios y altos—, precipitaciones activas durante el ingreso de la masa de aire polar y un descenso de la cota de nieve hasta el nivel del suelo.
Además, debe existir un alto nivel de humedad que favorezca la formación de nubes y precipitaciones, junto con un sistema de baja presión o un frente frío que aporte la inestabilidad necesaria para el desarrollo del fenómeno.
Desde Avisos Meteorológicos San Nicolás explicaron que, en la mayoría de las irrupciones de aire polar, las lluvias se producen antes de que ingrese el aire más frío. Cuando la temperatura finalmente desciende hasta valores compatibles con la nieve, la atmósfera ya se encuentra más seca y las precipitaciones han cesado.
A esto se suma que el partido de San Nicolás se ubica a una baja altitud, de aproximadamente 30 metros sobre el nivel del mar, y en una región donde suele mantenerse una capa de aire ligeramente más templado en los niveles bajos de la atmósfera. Esa situación favorece que los copos de nieve se derritan antes de alcanzar la superficie.
Por ese motivo, solo cuando el frío intenso, la humedad y las precipitaciones coinciden al mismo tiempo aumenta la probabilidad de observar aguanieve o, en circunstancias realmente excepcionales, una nevada.

