Condenan a una mujer por el plan para intimidar a la familia de Di María

NewsITe
Una mujer fue condenada en la provincia de Santa Fe por integrar un plan criminal destinado a amenazar a la familia de Ángel Di María en la antesala de su posible regreso a Rosario Central. La maniobra, ligada a una interna de la barra brava de Newell’s Old Boys, buscaba frustrar el retorno del futbolista campeón del mundo al club de Arroyito.
La acusada, identificada como Sara Gutiérrez, aceptó su responsabilidad en el marco de un juicio abreviado y recibió una pena de 3 años y 6 meses de prisión efectiva. El fallo fue informado por el Ministerio Público de la Acusación (MPA), que la consideró coautora de los delitos de amenazas coactivas calificadas por el uso de arma de fuego y por su carácter anónimo, intimidación pública agravada y tenencia ilegítima de arma de fuego de uso civil.
Los hechos se remontan a la madrugada del 25 de marzo de 2024, cuando se intensificaban los rumores sobre el inminente arribo de Di María a Rosario Central tras su consagración con la Selección argentina en el Mundial de Qatar 2022. De acuerdo con la investigación, Gutiérrez y otros implicados se dirigieron al country Miraflores, en la ciudad de Funes, donde dejaron una nota intimidatoria dirigida a los familiares del jugador.
Según reconstruyó la fiscalía a partir de cámaras de seguridad y otras pruebas, el grupo se movilizaba en un Renault Megane gris. Días más tarde fueron detenidos y se estableció que habían recibido una suma cercana a los 4 millones de pesos para llevar adelante la intimidación, en un contexto de fuerte escalada de violencia en Rosario.
La interna de la barra y el contexto de violencia en Rosario
La maniobra, difundida inicialmente por el diario La Capital, habría sido orquestada por Alejandro “Rengo” Ficcadenti, referente de una facción disidente de la barra de Newell’s. De acuerdo con la acusación, Ficcadenti le encargó a Sergio “Bebe” Di Vanni que reclutara a un grupo de delincuentes para amedrentar a Di María y así desalentar su retorno a Rosario Central.
La hipótesis de los investigadores es que, si el pase del futbolista se caía por razones de seguridad, los instigadores intentarían exhibirlo como un “triunfo” propio para fortalecerse en la puja por el liderazgo de la barra leprosa. Ese movimiento habría contado, según se indicó, con el aval de Ariel Máximo “Guille” Cantero, jefe de la banda narco Los Monos, figura clave en el mapa delictivo rosarino.
- Participación de una facción disidente de la barra de Newell’s en el plan intimidatorio.
- Pago de 4 millones de pesos a un grupo de ejecutores para concretar las amenazas.
- Utilización de un vehículo Renault Megane gris, identificado en cámaras de seguridad.
El episodio se inscribe en el denominado “mes del terror” en Rosario, un período marcado por asesinatos a trabajadores y ataques de bandas narco con el objetivo de infundir miedo en la población.
La condena a Gutiérrez se suma a otras investigaciones en curso que buscan desarticular el poder de las organizaciones criminales en Rosario y su vínculo con las barras bravas del fútbol. El caso evidencia cómo la disputa por negocios ilegales y espacios de poder puede trasladarse al ámbito deportivo, incluso poniendo en riesgo a figuras de relevancia internacional como Ángel Di María y a sus familias.

