Caso Maradona: qué declaró el neurólogo sobre la atención en Tigre

NewsITe
En una nueva audiencia del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, un neurólogo que atendió al ex capitán de la Selección argentina negó haber visto “aparatología médica” durante la internación domiciliaria en el country San Andrés, en la localidad bonaerense de Tigre. Su testimonio vuelve a poner bajo la lupa las condiciones en las que fue controlado el estado de salud del ídolo en los días previos a su fallecimiento.
Se trata del especialista Jorge Macía, primer testigo de la audiencia número 22, quien relató ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.° 7 de San Isidro que visitó a Maradona el 12 de noviembre de 2020 en una vivienda de Benavídez. Según describió, encontró al paciente “bien”, “lúcido” y “orientado”, aunque igualmente consideró necesario dejar asentadas una serie de observaciones clínicas.
Macía indicó que, tras evaluar al ex futbolista, convocó al médico clínico Pedro Di Spagna para elaborar un informe conjunto sobre el estado de salud del astro. Ese documento –según relató– fue comunicado de manera verbal y escrita a Nancy Edith Forlini, jefa de cuidados domiciliarios de la empresa de medicina prepaga Swiss Medical. Además, dijo que puso al tanto de la situación a la psiquiatra Agustina Cosachov, otra de las profesionales que intervenían en el seguimiento de Maradona.
El neurólogo remarcó que su declaración favorece especialmente a Di Spagna, y sostuvo que en las visitas realizadas los días 12, 18 y 19 de noviembre “no lo dejaron pasar” más allá de ciertos sectores de la vivienda. En ese contexto, apuntó que no llegó a ver ambulancias ni equipamiento médico adecuado para una internación de alta complejidad. “No vi aparatología, pero tampoco me puse a revisar los cajones; hice el informe y me fui”, afirmó ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.
Enfermeros, chat interno y órdenes de la prepaga
En la misma jornada declaró la enfermera Cinthia Córdoba, ex pareja del coordinador de enfermería imputado Mariano Perroni. La profesional señaló que las hojas de enfermería tenían valor legal dentro de la historia clínica, pero que el grupo de WhatsApp denominado “Tigre”, mediante el cual se intercambiaban datos cotidianos sobre la evolución de Maradona, “no” constituía documentación formal.
Córdoba identificó a Forlini como el “nexo” entre los médicos de cabecera y el personal de enfermería y contó que, por indicación de la jefa de Swiss Medical, los enfermeros tenían prohibido dialogar directamente con Cosachov o con el neurocirujano Leopoldo Luque. “Nos dijeron que cualquier cosa la habláramos con ella”, recordó. También mencionó que el 23 de noviembre vio a Maradona “medio desganado”, jornada en la que lo visitaron Verónica Ojeda y su hijo Dieguito Fernando.
Ausencias, Mundial 2026 y situación procesal de los imputados
La audiencia registró además dos ausencias: no se presentaron a declarar Andrea Trimarchi –hermana de Maximiliano Trimarchi, chofer del abogado y ex apoderado de Maradona, Matías Morla, y ex contadora del astro– ni el nutricionista Luciano Spena. Este último se encuentra actualmente en Kansas, Estados Unidos, acompañando a la Selección argentina en su concentración rumbo al Mundial 2026, lo que fue informado al tribunal.
- El debate oral se desarrolla ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.° 7 de San Isidro.
- El eje de la causa es determinar si hubo negligencia o una deficiente organización del dispositivo médico.
El psicólogo Carlos Díaz; el enfermero Ricardo Omar Almirón; el neurocirujano Leopoldo Luque; la médica de Swiss Medical Nancy Forlini; la psiquiatra Agustina Cosachov; el coordinador Mariano Perroni y el clínico Pedro Di Spagna están imputados por homicidio simple con dolo eventual, figura que prevé penas de entre 8 y 25 años de prisión.
Con el correr de las audiencias, el tribunal busca reconstruir cómo fue diseñado y ejecutado el esquema de internación domiciliaria que rodeó a Maradona en sus últimos días. Los testimonios de médicos y enfermeros serán clave para definir si la atención brindada estuvo lejos de los estándares que requería un paciente de alta complejidad como el máximo ídolo del fútbol argentino.

