A casi una semana del doble terremoto que devastó el norte del país y mientras las réplicas mantienen en alerta a la población, integrantes de la comunidad venezolana radicada en San Nicolás sostienen una campaña solidaria para asistir a las miles de familias afectadas. La colecta reúne alimentos, medicamentos, productos de higiene, ropa y frazadas para ser enviadas a las zonas más castigadas por la tragedia.

La emergencia que atraviesa Venezuela continúa agravándose con el paso de los días. A casi una semana de los devastadores terremotos que sacudieron el norte del país, las autoridades y los equipos de rescate siguen trabajando entre los escombros mientras las réplicas mantienen en vilo a la población y dificultan las tareas de asistencia en las zonas más afectadas.
El saldo de la tragedia continúa en aumento y ya supera los 1.700 fallecidos, además de miles de heridos y decenas de miles de personas que permanecen sin hogar. A la destrucción de viviendas, hospitales e infraestructura se suma una creciente crisis humanitaria, con miles de familias que dependen de la ayuda para acceder a alimentos, agua, medicamentos y elementos de primera necesidad.
Frente a ese escenario, la comunidad venezolana de San Nicolás mantiene activa la campaña solidaria que comenzó días atrás con el objetivo de asistir a los damnificados. La iniciativa es impulsada por Carlos Leal, junto a María González Parra y otros venezolanos residentes en la ciudad, quienes organizan centros de acopio para reunir donaciones y enviarlas a las zonas afectadas.
Los organizadores reciben alimentos no perecederos, productos de higiene personal y limpieza, medicamentos, insumos de primeros auxilios, ropa, calzado, frazadas y otros elementos de primera necesidad. Todo lo recaudado será canalizado a través de organizaciones de venezolanos radicados en Argentina y de un corredor logístico que permitirá hacer llegar la ayuda a las familias que permanecen atravesando la emergencia.
Campaña solidaria en San Nicolás
En diálogo con Diario EL NORTE, Carlos Leal explicó que la preocupación de quienes viven lejos de su país sigue siendo permanente ante la magnitud del desastre. “Más de seis millones de venezolanos que salimos del país estamos angustiados por lo que está pasando. Estamos pendientes de nuestros amigos, familiares, que están atravesando un momento muy difícil”, expresó.
El referente de la campaña también destacó que cada aporte puede marcar una diferencia para quienes perdieron prácticamente todo a raíz de los terremotos. “Lo más mínimo que haya, lo que crean que tal vez no se necesite, en Venezuela lo estarán necesitando”, afirmó, al tiempo que recordó que la rapidez con la que pueda enviarse la ayuda dependerá de la colaboración que logren reunir en los próximos días.
La campaña continúa abierta y uno de los centros de recepción de donaciones funciona en el domicilio de Carlos Leal, ubicado en Bolívar 952, entre Segundo García y Echagüe. Desde allí se centralizarán los elementos que posteriormente serán enviados a Venezuela para colaborar con las familias que aún enfrentan las consecuencias de una de las mayores tragedias naturales de la historia reciente del país.

