La Legislatura de Jujuy aprobó una norma que establece la implementación de una “hora silenciosa” en comercios y oficinas públicas. La iniciativa busca disminuir la sobreestimulación sensorial y generar espacios más accesibles para personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y otras condiciones vinculadas a la hipersensibilidad sensorial.

La Legislatura de Jujuy aprobó el 24 de junio de 2026 la denominada Ley de Hora Silenciosa, una iniciativa que busca generar espacios más accesibles para personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y otras condiciones asociadas a la hipersensibilidad sensorial. La norma establece que, durante un período determinado, comercios y oficinas públicas deberán reducir los estímulos auditivos y visuales para facilitar la realización de compras y trámites cotidianos.
La iniciativa fue sancionada por unanimidad durante la sexta sesión ordinaria de la Legislatura provincial como la Ley N.º 6513. Según informó el medio Somos Jujuy, ahora resta que el Poder Ejecutivo reglamente su aplicación y defina los horarios, los establecimientos alcanzados y la modalidad de implementación.
Cómo funcionará
La propuesta contempla apagar o disminuir la música ambiental, reducir el volumen de los anuncios por altoparlantes, atenuar la intensidad de las luces y minimizar otros estímulos sonoros y visuales que puedan generar sobrecarga sensorial.
El objetivo es ofrecer un entorno más tranquilo para personas con TEA y para quienes presentan hipersensibilidad sensorial, reduciendo el impacto que pueden provocar las luces intensas, los ruidos, las pantallas y las aglomeraciones habituales en supermercados, centros comerciales y oficinas públicas.
Una práctica que ya existe en otros lugares
Aunque la ley jujeña representa uno de los avances legislativos más recientes sobre esta temática, la denominada “hora silenciosa” ya comenzó a implementarse en distintos puntos del país.
En Salta, por ejemplo, la Legislatura avanzó años atrás con una iniciativa similar destinada a supermercados e hipermercados. Además, en diversas ciudades de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza algunos comercios aplican franjas horarias de manera voluntaria, generalmente en conjunto con organizaciones que trabajan por la inclusión de personas con TEA.
En muchos casos, estas experiencias consisten en disminuir la intensidad de la iluminación, apagar televisores, eliminar la música funcional y suspender los anuncios por altoparlantes durante aproximadamente una hora para reducir la estimulación del ambiente.
El origen del proyecto
La iniciativa fue impulsada junto con la Fundación Hablemos de Autismo Jujuy, cuyos integrantes explicaron que una actividad cotidiana como hacer las compras puede convertirse en una experiencia difícil para personas con hipersensibilidad sensorial debido a la combinación de luces intensas, ruidos, olores y una gran cantidad de personas.
Según la organización, la implementación de ambientes con menor estimulación favorece una mayor autonomía y permite que más personas puedan realizar actividades cotidianas en condiciones de mayor comodidad e inclusión.

