Bielorrusia marca una línea roja a Ucrania y respalda China

Advertencia de Bielorrusia en medio de la guerra en Ucrania

El presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, junto a Xi Jinping en Pekín

NewsITe

El viceministro de Relaciones Exteriores de Bielorrusia, Ígor Sekreta, lanzó una dura advertencia a Ucrania al señalar que la frontera común entre ambos países constituye una “línea roja” que no puede ser cruzada. El mensaje, difundido a través de una entrevista exclusiva con la cadena RT, suma tensión a un escenario ya atravesado por más de dos años de guerra en territorio ucraniano.

Sekreta remarcó que el presidente bielorruso, Alexánder Lukashenko, definió con claridad los límites: cualquier incursión no autorizada o de carácter agresivo será respondida con todo el “potencial y capacidad” militar de su país. Según el funcionario, Kiev conoce perfectamente esa postura, aunque desconfía de la sinceridad del Gobierno ucraniano respecto de sus declaraciones públicas.

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En ese marco, el diplomático apuntó directamente contra el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a quien acusó de recurrir a “fanfarronadas” y declaraciones altisonantes con el objetivo de intentar recomponer su popularidad, en caída tanto entre la población civil como dentro de las Fuerzas Armadas. Las acusaciones cruzadas han sido una constante en los últimos meses, en particular en torno al rol que juega Bielorrusia en apoyo a Rusia.

Ultimátum y acusaciones de Zelenski

El último capítulo de este cruce se remonta a mediados de junio, cuando Zelenski denunció la presencia de equipamiento militar bielorruso cerca de la frontera con Ucrania. En ese contexto, exigió a Lukashenko retirar ese material en el plazo de una semana y cesar lo que calificó como apoyo técnico a Moscú, incluyendo el uso de repetidores para comunicaciones.

El presidente ucraniano llegó incluso a advertir que, si Bielorrusia no procedía al retiro, sería Kiev quien tomaría medidas por su cuenta para remover esas capacidades militares. Sin embargo, días después, Zelenski levantó el ultimátum y aseguró que Minsk había cumplido con lo reclamado, bajando en parte el tono de la confrontación pública.

Lukashenko, por su parte, reveló que mantuvo contactos indirectos con el entorno del mandatario ucraniano. Según relató, durante una reunión en Minsk pidió a los representantes de Zelenski que transmitieran un mensaje claro: si Ucrania intenta arrastrar a Bielorrusia al conflicto armado, la naturaleza de la guerra cambiará “al instante”, convirtiéndose en un enfrentamiento de otra escala.

“Si cree que puede hablarnos así y, además, arrastrarnos a una guerra, debe entender que la naturaleza de la guerra cambiará al instante. Será una guerra completamente diferente”, advirtió Lukashenko.

Lukashenko en Pekín y respaldo político de China

Mientras se multiplican las tensiones regionales, Lukashenko buscó reforzar su frente externo con una visita oficial a China. En Pekín fue recibido por el presidente Xi Jinping, en un encuentro que reafirmó la alianza estratégica entre ambos países, según informó la agencia oficial Xinhua y recogió la Agencia Noticias Argentinas.

Xi destacó que China y Bielorrusia mantienen una relación en un nivel “alto” y llamó a profundizar la comunicación estratégica para seguir impulsando los vínculos bilaterales. El líder chino expresó el apoyo de Pekín a la defensa de la soberanía, la independencia y la integridad territorial bielorrusa, así como al derecho de Minsk a seguir un camino de desarrollo acorde a sus propias características nacionales.

Lukashenko, a su turno, elogió la cooperación “integral y profunda” entre ambos países, a la que atribuyó un aporte clave al desarrollo económico y social de Bielorrusia. También subrayó el rol de las iniciativas globales impulsadas por Xi Jinping para promover soluciones políticas a conflictos internacionales, y se mostró dispuesto a coordinar posiciones con China en foros regionales y multilaterales.

En este contexto, el respaldo explícito de Pekín aporta aire político a Lukashenko en medio de las presiones de Kiev y de las acusaciones de Occidente sobre el apoyo de Bielorrusia a la invasión rusa. La advertencia sobre la “línea roja” en la frontera con Ucrania, combinada con el apoyo chino, configura un escenario de creciente complejidad en el este de Europa.

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