Con la llegada de las bajas temperaturas, los especialistas llaman a poner el foco en la prevención. En esta época, en junio de 2025, las notificaciones marcaron un pico histórico. “Por el momento no se registraron casos en San Nicolás”, indicó a EL NORTE la secretaria municipal de Salud y Familia, Dra. Mirna Bottazzi, quien marcó la importancia de atender la ventilación de ambientes, entre otros cuidados.

De la Redacción de EL NORTE
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Las intoxicaciones por monóxido de carbono se incrementan y los especialistas recomiendan prestar especial atención en esta época del año, cuando se intensifican los peligros por la combustión incompleta de gas, leña, carbón o naftas, que pueden acumularse en ambientes cerrados sin que nadie lo perciba. El invierno de 2025 fue particularmente crudo, lo que se tradujo en un pico histórico de notificaciones en la semana 27 de ese año (fines de junio y principios de julio). Según el Ministerio de Salud de la Nación, en Argentina, cada año mueren unas 200 personas por esta causa. “Por el momento no se registraron casos en San Nicolás, pero se recomienda estar atentos sobre todo a los cuidados habituales de ventilación de ambientes”, señaló la secretaria municipal de Salud y Familia, Dra. Mirna Bottazzi, en diálogo con EL NORTE.
La mayor parte de los episodios de intoxicación se presentan en el hogar, por el uso inadecuado, desperfecto o falta de mantenimiento de artefactos de calefacción o cocción (estufas, calefones, termotanques, hornos, anafes, braseros) en ambientes mal ventilados. El uso de braseros o parrillas en el interior del hogar, práctica aún frecuente en sectores de bajos recursos, representa otra fuente relevante de exposición.
La principal peligrosidad del monóxido de carbono radica en que no puede ser detectado por los sentidos humanos, por lo que la exposición suele ser inadvertida hasta la aparición de los síntomas o ante la emergencia médica. Se lo llama el “asesino invisible” justamente porque no tiene olor, color, sabor, no irrita los ojos ni la nariz, por lo que la persona se puede intoxicar sin darse cuenta. El CO ingresa al organismo por las vías respiratorias y reduce la capacidad de la sangre para transportar oxígeno, lo que impacta fuertemente en órganos vitales como el corazón y el cerebro.
Prevención
Entre otras recomendaciones, Bottazzi indicó sostener la lactancia materna y mantener la vacunación del calendario al día.
Otras cuestiones a considerar son las siguientes: hacer instalar y revisar periódicamente los artefactos por un gasista matriculado; prestar atención a que las llamas sean azules, ya que si son rojas o naranjas es señal de mala combustión; limpiar los filtros o conductos de ventilación; ventilar los ambientes dejando siempre una ventana abierta al menos 5 cm; instalar rejillas de ventilación permanentes; no colocar artefactos a gas en baños o dormitorios, salvo que sean de tiro balanceado; no utilizar hornallas ni hornos para calefaccionar; y nunca dejar el vehículo con el motor encendido dentro del garaje.
Síntomas
“La detección del cuadro se produce por el interrogatorio médico ante síntomas como la falta de aire, dificultad para respirar, dolor o irritación de garganta, congestión ocular, confusión e irritabilidad”, expresó.
La exposición puede derivar, además, en dolor de cabeza, náuseas, vómitos, mareos y fatiga. En casos graves, pueden presentarse alteraciones neurológicas, pérdida de conciencia y derivar en la muerte. Los síntomas pueden incluir cefalea, dolores musculares, fatiga, convulsiones, hemorragias, insuficiencia renal, infarto, insuficiencia respiratoria, paro respiratorio. En intoxicaciones crónicas, es posible observar somnolencia, alteraciones del aprendizaje y episodios psiquiátricos.
Los especialistas coinciden en la importancia del monitoreo epidemiológico, sobre todo en los grupos de riesgo que incluyen niños, personas mayores, embarazadas y pacientes con problemas cardíacos o respiratorios. En estas poblaciones, las manifestaciones clínicas pueden ser más severas incluso a bajas concentraciones. El diagnóstico es desafiante porque no existen señales sensoriales inmediatas.
Como medidas ante la presencia de síntomas de intoxicación –además de llamar a emergencias o asistir a un centro de salud–, se puede ventilar la habitación abriendo puertas y ventanas, y salir del ambiente para llevar a la persona afectada a un lugar abierto y fresco donde pueda respirar aire limpio.
Existen centros de información, asesoramiento y asistencia toxicológica con atención gratuita las 24 horas: 0800-333-0160 (Hospital Posadas, El Palomar); 0800-444-8694 (Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, CABA); y 0800-222-9911 (Hospital Sor María Ludovica, La Plata).
Tasas y concentración
La región sur del país presenta tasas cinco veces superiores a la media nacional, con provincias como Neuquén y Tierra del Fuego a la cabeza, seguidas por Mendoza y San Luis en la región de Cuyo. La provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires concentran la mayor cantidad de casos en números absolutos, aunque las tasas por habitante son más bajas que en el sur.
En este mes, todos los años, el 21 de junio se conmemora el “Día de la Concientización y Prevención contra el Monóxido de Carbono”. La fecha coincide con el primer día del invierno como disparador de conciencia para tomar medidas preventivas, ya que estos eventos predominan en la estación fría, aunque suceden durante todo el año. La estacionalidad es marcada: la mayor parte de los casos se registran entre abril y septiembre.

