La UDIS formalizó cargos por abuso sexual con acceso carnal

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La Fiscalía de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual (UDIS) de Salta presentó ante la Oficina Judicial la acusación formal contra un remisero de 46 años, imputado por los delitos de abuso sexual con acceso carnal, lesiones leves y rapto, todos en concurso real. La causa se originó a partir de la denuncia de una mujer que afirmó haber sido atacada tras abordar un remis a la salida de un boliche.
La investigación, a cargo de la fiscal Celina Morales Torino, se inició el 20 de septiembre de 2025, cuando la víctima se presentó ante la Justicia y relató que, luego de compartir un viaje en remis con amigos, quedó sola en el vehículo con el chofer. Según su testimonio, permanecía en el asiento trasero cuando perdió el conocimiento y, al despertar, se encontró en el asiento delantero, desorientada y con claros signos de haber sufrido un abuso sexual.
Uno de los elementos clave de la causa fue la pericia genética realizada por el Servicio de Biología Molecular del Departamento Técnico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF). Los estudios detectaron material biológico del acusado en muestras tomadas tanto del cuerpo como de la ropa de la denunciante, lo que reforzó la hipótesis de la fiscalía sobre la consumación del abuso.
Además de los análisis de ADN, se incorporaron a la causa informes médicos, registros de cámaras de seguridad, testimonios de testigos, la inspección y peritaje del vehículo utilizado como remis y un informe psicológico sobre la víctima. Para la fiscal Morales Torino, el conjunto de estos elementos permite tener por acreditada la existencia de los hechos y la participación penalmente responsable del imputado.
El relato de la víctima y la reconstrucción del hecho
De acuerdo con la reconstrucción judicial, la mujer había concurrido a un local bailable y, al retirarse, tomó un remis en compañía de otras personas del mismo grupo. Durante el trayecto, los demás pasajeros fueron descendiendo en distintos puntos de la ciudad hasta que quedó sola con el conductor. En ese momento, relató que comenzó a sentirse mal y luego perdió el conocimiento.
Al recobrar la conciencia, advirtió que estaba en el asiento delantero del auto, confundida, con signos físicos compatibles con un abuso sexual. Cuando pidió al chofer que la llevara a su domicilio, el hombre habría optado por circular por una zona de descampados, lo que incrementó la sensación de vulnerabilidad y peligro.
La situación se agravó cuando, al pasar frente a una empresa donde había presencia policial, el vehículo redujo la velocidad y la mujer intentó descender. Según la denuncia, el conductor aceleró de forma brusca, lo que provocó que la pasajera fuera arrastrada varios metros. Personal policial que se encontraba en el lugar acudió en su ayuda y gestionó su traslado a un centro de salud para la atención de las lesiones sufridas.
Pruebas, imputación y paso previo al juicio
El efectivo policial que intervino en la asistencia logró anotar la patente del vehículo, dato que resultó decisivo para identificar al propietario del rodado y, posteriormente, al acusado, quien lo alquilaba para trabajar como remisero. A partir de allí, la fiscalía dispuso una batería de medidas probatorias para corroborar el relato de la denunciante.
- Pericias médicas y genéticas que vinculan al imputado con el hecho denunciado.
- Registros de cámaras de seguridad que permiten reconstruir parte del recorrido del vehículo.
- Testimonios de la víctima, de testigos y del personal policial interviniente.
- Inspección y pericia sobre el automóvil identificado por la patente.
- Informes psicológicos sobre el impacto del hecho en la denunciante.
Con este sustento probatorio, la fiscal Morales Torino consideró acreditada la existencia de los delitos y la responsabilidad penal del remisero, y requirió que la causa avance hacia la etapa de juicio.
Ahora será la Oficina Judicial la que deberá sortear al juez que tendrá a su cargo el control de la acusación. Una vez designado, el magistrado convocará a las partes a una audiencia donde se analizará la admisibilidad de la acusación y se definirá si el caso pasa a debate oral y público. Mientras tanto, la investigación se mantiene bajo la órbita de la UDIS, en el marco de las causas por delitos contra la integridad sexual en la provincia de Salta.

