Restricciones y eventos suspendidos por la canícula en París

NewsITe
Francia atraviesa una ola de calor excepcional que obliga a las autoridades a tomar decisiones drásticas para evitar un colapso sanitario. Con temperaturas cercanas a los 40 °C en amplias zonas del país, París se convirtió en el epicentro de medidas restrictivas que incluyen la limitación en la venta y el consumo de alcohol en la vía pública y la suspensión de masivos eventos al aire libre.
Según medios franceses, entre ellos RFI, el gobierno y la Prefectura de Policía buscan reducir la presión sobre los servicios de emergencia y los hospitales, que ya registran una afluencia inusual de pacientes afectados por la canícula. La situación trae inevitablemente el recuerdo de la trágica ola de calor de 2003, que dejó cerca de 15.000 muertos en Francia.
En este contexto, la Marcha del Orgullo LGTB+ en París y el festival de música Solidays, dos citas emblemáticas del calendario cultural y de diversidad, fueron suspendidos. Anouk Veyret, copresidenta de Inter-LGBT, adelantó que la movilización podría reprogramarse para septiembre, aunque aclaró que el equipo organizador debe volver a reunirse para definir los pasos a seguir.
Alcohol restringido y hospitales con “pasillos llenos”
El prefecto de Policía de París, Patrice Faure, pidió formalmente la anulación de ambos eventos y reforzó, además, un paquete de restricciones. Entre ellas se destaca la prohibición del consumo de alcohol en la vía pública desde el mediodía del viernes, medida que ya se había aplicado durante la reciente Fiesta de la Música. También quedó vetada la venta de bebidas alcohólicas a partir de las 18:00 en comercios y espacios autorizados.
El objetivo es claro: disminuir el número de casos graves derivados de la combinación de altas temperaturas y consumo de alcohol, y así aliviar las guardias hospitalarias. El hospital europeo Georges-Pompidou, uno de los centros de referencia en la capital francesa, trabaja bajo fuerte tensión. Su jefe de urgencias, Philippe Juvin, describió la situación como “extremadamente grave”, con un ingreso continuo de pacientes desde el lunes.
- Pacientes en su mayoría adultos mayores, con cuadros de hipertermia muy elevada.
- Urgencias saturadas y “pasillos llenos”, según relataron fuentes médicas francesas.
Sube el número de ahogados por baños en zonas peligrosas
El intenso calor también provoca otro efecto dramático: el aumento de muertes por ahogamiento. El gobierno francés informó que ya son 55 las personas fallecidas al intentar refrescarse en ríos, lagos y cursos de agua, muchas veces en sectores no autorizados o sin vigilancia. La mayoría de las víctimas son jóvenes que se lanzan al agua fuera de los espacios habilitados.
De acuerdo con la ministra de Deportes, Marina Ferrari, el 65% de esos ahogamientos se produjo en lugares no vigilados o directamente prohibidos para el baño. Las autoridades insisten en que, ante episodios de calor extremo, es clave respetar las indicaciones locales, evitar el consumo de alcohol al nadar y elegir siempre zonas con guardavidas.
“Los pasillos están llenos de pacientes, más bien ancianos, con hipertermias muy elevadas”, advirtieron desde el hospital Georges-Pompidou, en una señal de alarma sobre el impacto sanitario de la ola de calor.
Mientras se mantienen las alertas meteorológicas y sanitarias, Francia refuerza sus campañas de prevención, con especial foco en las personas mayores, los niños y quienes padecen enfermedades crónicas. Las autoridades recomiendan hidratarse de manera constante, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y mantenerse informados a través de los canales oficiales ante una canícula que, por ahora, no muestra signos claros de alivio.

