Blender enfrenta una crisis interna tras renuncias y despidos

NewsITe
El canal de streaming Blender atraviesa horas de fuerte tensión luego de la renuncia en vivo de la conductora Fiorella Sargenti y la decisión de la empresa de desvincular a varios trabajadores. El conflicto, que se hizo visible durante la emisión del programa “Último aviso”, derivó en fuertes cuestionamientos públicos y en un cruce de versiones entre la compañía y parte de su plantel.
En un comunicado difundido este miércoles, Blender –cuyo propietario es el empresario misionero Augusto Marini– sostuvo que cumple con todas sus obligaciones salariales y remarcó que la empresa “genera trabajo para más de 100 personas”. Según la firma, las desvinculaciones respondieron a que un grupo reducido de empleados “no compartía los valores de la compañía”.
La nota oficial explicó que, en las últimas horas, algunos integrantes del staff habrían intentado “condicionar el funcionamiento del canal mediante la utilización de su propia pantalla como mecanismo de presión en el marco de una negociación entre las partes”. Frente a esa situación, la empresa resolvió prescindir de sus servicios.
El trasfondo del conflicto salarial
Fuentes cercanas al conflicto consultadas por Agencia Noticias Argentinas indicaron que el núcleo de la disputa se centra en la frecuencia de las actualizaciones salariales. Hasta el año pasado, Blender venía otorgando incrementos trimestrales, una modalidad que los trabajadores consideraban indispensable en el actual contexto inflacionario.
La nueva propuesta de la compañía, en cambio, planteaba pasar a un esquema de “revisiones semestrales”, algo que fue interpretado por parte del personal como un deterioro en sus ingresos reales. La discusión por la recomposición salarial habría derivado en un clima cada vez más tenso dentro del equipo, que terminó estallando en plena transmisión en vivo.
Renuncia al aire y presencia de seguridad privada
La conductora Fiorella Sargenti utilizó la pantalla de “Último aviso” para informar a la audiencia sobre los despidos y anunciar su renuncia en solidaridad con los colegas afectados. El gesto tuvo un fuerte impacto en redes sociales, donde se multiplicaron los mensajes de apoyo y los cuestionamientos hacia la empresa.
Tras la emisión, el exempleado del streaming Nacho Suárez difundió imágenes y videos desde las inmediaciones del estudio. Según relató, guardias de seguridad se ubicaron en las puertas de Blender para impedir el ingreso de los trabajadores desvinculados, en medio de la tensión que se vivía en el edificio.
- En sus redes, Suárez describió la presencia de seguridad privada como una medida intimidatoria hacia el personal despedido.
- En otro video, se mostró junto a otros exintegrantes del staff frente a los estudios, presentándose como “los despedidos”.
“Aparecieron monitos con armas que no nos dejaban volver a entrar al estudio después de echarnos a varios”, escribió Nacho Suárez en una historia de Instagram, reflejando el malestar del grupo desvinculado.
En su comunicado, Blender aseguró que, pese a la crisis interna, continuará “invirtiendo, generando empleo y trabajando para ofrecer cada día el mejor contenido” a su comunidad. Mientras tanto, el conflicto abre un nuevo capítulo en el debate sobre las condiciones laborales y los derechos de quienes trabajan en plataformas de streaming y medios digitales en la Argentina.

