Barby Franco se desmarca de Jésica Cirio tras el nuevo escándalo

NewsITe
La relación entre Barby Franco y Jésica Cirio, que supo ser una de las amistades más comentadas de la farándula argentina, quedó completamente rota. Tras la difusión de videos en los que la exconductora muestra fajos de dólares guardados en su ropero, la modelo y bailarina fue contundente al expresar su repudio y marcar distancia pública.
En diálogo con el ciclo Puro Show, Franco no esquivó el tema y describió su sensación frente al escándalo que rodea a Cirio: calificó la situación como una “desilusión” y habló directamente de “asco” al recordar que compartía asados y encuentros íntimos en esa misma casa donde hoy la Justicia intenta determinar el origen del dinero exhibido.
“Qué desilusión, asco. O sea, yo iba a comer asados a esa casa… Me re sorprendió lo del video. La Justicia tiene que solucionar esto”, manifestó, dejando en claro que ya no se siente identificada con quien fue su amiga cercana. Sin embargo, aclaró que, mientras compartieron momentos, nunca advirtió movimientos sospechosos vinculados a un posible enriquecimiento ilícito.
“Yo, compartiendo momentos con ellos, nunca vi nada raro. Sí, de ella me contaba que tenía sus ingresos, tal vez una carterita, pero nada que me llame la atención o que me pueda sorprender”, señaló, en alusión a los años en que Cirio estaba casada con el entonces intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, relación que fue clave para que ambas se volvieran inseparables.
Del vínculo cercano al distanciamiento total
Según reconstruyó Barby Franco, el quiebre definitivo en la amistad se produjo cuando Jésica Cirio se separó de Insaurralde y rehízo su vida sentimental con Elías Piccirillo. A partir de allí, el contacto se volvió cada vez más esporádico hasta desaparecer.
“Ella se enamoró de otro chico, Elías Piccirillo, se casó y no tuvimos nunca más vínculo. Después ya no era lo mismo”, relató. Incluso recordó que, en un intento de recomponer la relación, Cirio visitó su casa para presentarle a su nueva pareja, aunque el encuentro no alcanzó para reconstruir la confianza perdida, en un contexto atravesado por una separación mediática y una hija en común de por medio.
“Vino una vez a casa a presentarlo, pero es raro. Ya con la otra pareja separada, la nena en el medio, era como todo raro. Era un vínculo que, obviamente, no iba a crecer tampoco”, agregó, al describir un lazo que ya aparecía desgastado y difícil de sostener fuera de aquel círculo social inicial.
Intentos fallidos de acercamiento y una puerta cerrada
El distanciamiento fue tan profundo que Franco admitió que ni siquiera se comunicó con Cirio cuando se enteró de su embarazo. Con el paso del tiempo, hubo un intento de acercamiento por parte de la exconductora, pero la respuesta fue negativa.
“Se quiso acercar el año pasado. Pero no. ¿Viste, cuando decís ‘no, ya está, loca’? Ni loca me acerco a ella. Como amiga, ya está”, reveló, dando a entender que la confianza se rompió definitivamente y que no contempla una reconciliación, ni siquiera en este momento crítico para la vida privada y mediática de Cirio.
“No. Ya está. Es grande. ¿Tiene 41 años? Sola…”, remató Barby Franco, al ser consultada sobre si tenía algún consejo para su ex amiga en medio del escándalo por los dólares.
Mientras la causa judicial avanza y se multiplican las repercusiones en el mundo del espectáculo, el testimonio de Barby Franco suma una nueva arista al caso: la de una amistad que se desmoronó y hoy parece no tener retorno, en un escenario donde la exposición mediática y las sospechas sobre el origen del dinero vuelven a poner bajo la lupa a una de las figuras más comentadas de la televisión argentina.

