El gobernador bonaerense expuso ante empresarios durante un encuentro organizado por la CAME y sostuvo que las políticas económicas nacionales impulsan una reestructuración productiva que perjudica a las pequeñas y medianas empresas.

El gobernador bonaerense Axel Kicillof cuestionó el rumbo económico del Gobierno nacional durante un encuentro organizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y afirmó que las políticas impulsadas por la gestión de Javier Milei provocan “la muerte de las pymes”. Además, aseguró que el país atraviesa “una de las etapas de destrucción de capacidades productivas más profunda de la historia”.
Las declaraciones fueron realizadas en el encuentro “Innovación, competitividad y capacitación para un crecimiento estratégico”, desarrollado en el Golden Center de Parque Norte con motivo del Día Internacional de las PyMEs, que reunió a más de 1.300 empresarios y dirigentes políticos.
Durante su exposición, Kicillof sostuvo que la situación económica no responde a una economía que avance “a dos velocidades”, sino a una estrategia deliberada. “Se está tratando de llevar adelante un proceso de reestructuración de la matriz productiva argentina como pocas veces se intentó. Y los perjudicados están en esta sala”, señaló ante los empresarios.
El mandatario provincial afirmó que desde la asunción de Javier Milei se perdieron 340.000 empleos formales y cerraron unas 26.000 empresas. Atribuyó ese escenario al atraso cambiario, la apertura de importaciones, las elevadas tarifas de servicios, las altas tasas de interés y la caída de los ingresos de trabajadores y jubilados. “Estamos viviendo una de las etapas de destrucción de capacidades productivas más profunda de la historia. Es la muerte de las pymes”, sostuvo.
El panorama que trazó Axel Kicillof
Al analizar distintos sectores de la economía, indicó que mientras la minería, la extracción de petróleo y gas y la intermediación financiera registraron resultados positivos, las actividades vinculadas al mercado interno mostraron retrocesos. Según detalló, el comercio acumula una caída cercana al 10%, los supermercados del 16%, la construcción del 23% y la industria del 11%.
“Todos los rubros que dan empleo, donde anidan y proliferan las PyMEs nacionales, están en una crisis inmensa y pocas veces vista”, afirmó. En ese sentido, calificó el escenario como una “catástrofe” y sostuvo que la situación responde a decisiones de política económica y no a una cuestión de confianza o de falta de tiempo para que el programa oficial muestre resultados.
Kicillof también convocó a construir una estrategia de desarrollo basada en las PyMEs, la industria nacional, la educación pública, la ciencia y la tecnología. “Es con los empresarios pymes argentinos que hay que construir una Argentina mejor”, expresó.
Asimismo, comparó el escenario local con las políticas aplicadas en otros países. “A contramano de lo que está haciendo el resto de los países del mundo, esta política económica destruye el tejido productivo y desconoce que una de las potencialidades más grandes de nuestro país es su capacidad empresarial”, aseguró.
Del encuentro también participaron el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y el presidente de CAME, Ricardo Diab. Durante su intervención, el dirigente empresario reclamó mejores condiciones para la actividad, pidió suspender las ejecuciones fiscales que afectan a las pequeñas empresas y solicitó avanzar hacia un nuevo consenso fiscal entre Nación, provincias y municipios.
Si bien reconoció la importancia de la estabilidad macroeconómica y de la reducción de la inflación, Diab advirtió que las PyMEs necesitan condiciones adecuadas para competir y enfrentar un contexto que definió como complejo para el sector.

