La movilidad en la capital bonaerense, bajo la lupa académica

NewsITe
La gestión del intendente de La Plata, Julio Alak, quedó en el centro de un debate incómodo luego de que la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), junto con el CONICET, difundiera un informe que describe un cuadro crítico del transporte público y la movilidad urbana en la región del Gran La Plata.
El relevamiento, elaborado por el Observatorio de Movilidad del Instituto de Investigaciones y Políticas del Ambiente Construido de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, forma parte de la Encuesta de Movilidad del Gran La Plata 2026. Aunque el documento no menciona de forma explícita al intendente, sus resultados interpelan directamente a la administración municipal por el deterioro de la experiencia de viaje y las crecientes desigualdades en el acceso al transporte.
Según se desprende del informe, la ciudad atraviesa una crisis de su sistema de colectivos, con servicios menos previsibles, recorridos que no siempre responden a las necesidades de los barrios y una marcada brecha entre quienes pueden desplazarse en vehículo particular y quienes dependen del transporte público. El aumento de la dependencia del auto y la moto también agrava la congestión, la demanda de estacionamiento y los riesgos viales.
Como antecedente, investigadores de la UNLP ya habían señalado que el transporte público en el Gran La Plata tiene hoy un volumen cercano a los 300.000 pasajeros diarios, por debajo de niveles históricos más altos. Esa pérdida de usuarios se combina con un crecimiento en el uso de autos, motos y bicicletas, fenómeno que profundiza los problemas de planificación urbana y expone las falencias en la infraestructura existente.
Desigualdades, responsabilidades y desafíos para la gestión local
El diagnóstico académico subraya que la movilidad en La Plata está partida: de un lado, quienes resuelven sus traslados en auto o moto; del otro, los usuarios de un sistema de colectivos más caro, menos confiable y con frecuencias insuficientes, especialmente en determinados horarios y zonas periféricas. Además, el informe detecta desigualdades vinculadas al género y al nivel de ingresos, con trayectos más largos y complejos para los sectores de menores recursos.
Para los especialistas, el impacto político para el oficialismo local es evidente: la crisis del transporte no puede atribuirse únicamente a decisiones nacionales o provinciales. La Municipalidad tiene un rol directo en el ordenamiento del tránsito, la definición de paradas y recorridos, la infraestructura vial, la seguridad en las calles y la coordinación con otros niveles del Estado para mejorar la red de movilidad regional.
- Mayor congestión en los accesos y avenidas troncales.
- Demanda creciente de espacios de estacionamiento en el centro.
- Aumento del riesgo de siniestros viales.
- Brechas territoriales entre barrios bien servidos y zonas relegadas.
El relevamiento de la UNLP y el CONICET será insumo central para la discusión sobre planificación urbana, transporte público y movilidad en La Plata, Berisso y Ensenada, una región que todos los días recibe estudiantes, trabajadores y pacientes de distintos puntos del Gran La Plata.
El informe ya fue puesto a disposición de autoridades, especialistas y organizaciones sociales, y promete alimentar un debate clave: cómo ordenar una ciudad que, según los datos disponibles, se mueve peor, más lento y de manera más desigual. La respuesta que brinde la gestión municipal a este diagnóstico será determinante para el futuro del sistema de transporte y la calidad de vida en la capital bonaerense.

