Durante el primer trimestre de 2026, la informalidad laboral alcanzó el 45,2% en este aglomerado, según el informe elaborado por la Universidad de Buenos Aires en base a datos de la Encuesta Permanente de Hogares. Un año antes era del 35,0%, lo que representa un crecimiento de más de 10 puntos porcentuales y cinco veces más que el promedio nacional, que pasó de 42,0% a 44,2%. El contexto local está marcado por miles de despidos en la industria y el comercio al cabo del último año. Ante la falta de vacantes formales, las personas optan por ´inventarse el puesto de trabajo´ mediante el cuentapropismo informal o servicios de delivery y transporte.

Un informe elaborado por el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL), perteneciente al Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), reveló que en el primer trimestre de 2026 la tasa de informalidad laboral en el aglomerado San Nicolás-Villa Constitución fue del 45,2%, lo que representa un incremento superior a 10 puntos porcentuales cuando se compara el registro con el mismo período de 2025 (35,0%).
Esto supone que 4,5 de cada diez trabajadores se encuentra empleado en trabajos que no están cubiertos por las legislaciones laboral, impositiva y de la seguridad social.
El dato enciende todas las alarmas en esta región, fundamentalmente porque la informalidad en el promedio nacional creció apenas 2,2% interanual, pasando del 42,0% en el primer trimestre de 2025 al 44,2% en el mismo período de 2026.
¿Cómo se explica el crecimiento de la informalidad laboral en San Nicolás-Villa Constitución? Principalmente en el hecho de que la industria y el comercio han despedido a miles de trabajadores en el último año. Y ante la falta de vacantes formales, las personas optan por ´inventarse el puesto de trabajo´ mediante el cuentapropismo informal o servicios de delivery y transporte.
Dentro de esta tendencia, el crecimiento más marcado se observa en la venta de comida casera, la reventa de productos por redes sociales y el trabajo en aplicaciones de plataforma. Estos empleos, aunque permiten generar ingresos inmediatos, carecen de cobertura de seguridad social y estabilidad económica.
Informalidad entre asalariados
Como se escribió más arriba, a nivel nacional la tasa de informalidad fue 44,2% en el primer trimestre de 2026. La incidencia de la informalidad laboral difiere por categoría ocupacional. En el primer trimestre de 2026, la tasa de informalidad entre los asalariados fue de 37,9%, la de los trabajadores por cuenta propia de 65,2% y la de los patrones de 23,9%.
En dicho trimestre, en el total del empleo informal, los asalariados representaban un 61,5%, seguidos por los trabajadores por cuenta propia (35,7%), los patrones (2%) y los trabajadores familiares sin remuneración (0,7%). El mayor peso del empleo asalariado dentro de la informalidad se debe a su importancia relativa en el empleo total (71,8%).
La tasa de informalidad entre los asalariados fue 37,9% en el primer trimestre de 2026. O sea, casi 4 de cada 10 trabajadores en relación de dependencia no estaban registrados en la seguridad social y, por ende, no estaban cubiertos por la legislación y las instituciones laborales. En la comparación interanual se observa un aumento de aproximadamente 1,7 puntos porcentuales.
Peor en mujeres
En cuanto a las diferencias por género. Mientras el 55,5% de las mujeres ocupadas trabaja en condiciones informales, entre los varones la proporción desciende al 50,5%.
La brecha más significativa aparece cuando se analiza la relación entre ingresos e informalidad. Entre los trabajadores pertenecientes al quintil de menores ingresos, la informalidad alcanza al 98,7%, prácticamente la totalidad del segmento. En el quintil medio llega al 79,6%, mientras que en el grupo de mayores ingresos desciende al 15,8%.
Estos datos muestran que la informalidad no solo constituye un problema laboral, sino también un factor que profundiza las desigualdades económicas y limita las posibilidades de movilidad social.
Al analizar la edad donde mayor impacto tiene la informalidad laboral, los jóvenes experimentan una tasa significativamente más elevada que otros grupos etarios. En el cuarto trimestre de 2025, ésta era de 67%, 24 puntos porcentuales más elevada que la tasa global. O sea, casi 7 de cada 10 trabajadores con edades entre los 16 y los 24 años son informales. Esta elevada proporción es una de las variadas manifestaciones de las dificultades que este grupo etario experimenta en el mercado de trabajo argentino.

