Liberan a activistas argentinos detenidos en Libia

Dos mendocinos recuperan la libertad tras un mes detenidos en Libia

Activistas argentinos liberados tras su detención en Libia

NewsITe

Los dos activistas mendocinos que permanecían detenidos en Libia desde fines de mayo fueron finalmente liberados y se encuentran “seguros” en Estambul, Turquía. Así lo confirmó el canciller argentino, Pablo Quirno, al detallar las gestiones diplomáticas realizadas durante las últimas semanas para lograr su salida del país norteafricano.

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Se trata de María Paula Giménez y Lucas Ezequiel Aguilera, directores de investigación del portal de noticias Nodal, especializado en América Latina y el Caribe. Ambos integraban la flotilla humanitaria Global Sumud Maghreb, que había partido desde Mauritania con destino a Gaza con el objetivo de transportar alimentos, medicamentos y ambulancias en el marco de la grave crisis humanitaria en la Franja.

La detención se produjo el 24 de mayo en la ciudad libia de Bengasi, cuando las autoridades locales cerraron el paso de la delegación terrestre. Desde ese momento, los activistas quedaron privados de su libertad junto a otros extranjeros que integraban la caravana solidaria, lo que encendió alertas en organizaciones humanitarias y de derechos humanos de distintos países.

Gestiones diplomáticas y rol de organismos internacionales

Quirno explicó que, desde el mismo día de la detención, la Cancillería argentina activó un operativo consular y político que incluyó la intervención de la Dirección General de Asuntos Consulares, la Embajada argentina en Túnez y el envío del cónsul argentino en ese país a Bengasi. Según el funcionario, las gestiones se llevaron adelante en coordinación con países “amigos” y con máxima reserva, debido a la complejidad del contexto jurídico y político en Libia.

La liberación de Giménez y Aguilera formó parte de una operación coordinada por la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia (UNSMIL, por sus siglas en inglés) y el Comité Internacional de la Cruz Roja. En el marco de esa mediación, los activistas fueron expulsados de Libia hacia Estambul, donde recibieron asistencia del Consulado General argentino.

“La Cancillería Argentina no hace política ni espectáculo con los ciudadanos argentinos que necesitan ayuda en el exterior. Todas estas gestiones se llevaron adelante con la cautela que la situación ameritaba”, remarcó el canciller Pablo Quirno.

Reclamo de Nodal y organizaciones por la criminalización de la ayuda humanitaria

Desde el portal Nodal, donde se desempeñan los dos activistas, celebraron la recuperación de la libertad como “una victoria de la solidaridad internacional” y agradecieron el acompañamiento de familias, organizaciones sociales, políticas, sindicales, humanitarias y de derechos humanos que se movilizaron para exigir su aparición con vida y su liberación inmediata.

Sin embargo, el medio y las organizaciones involucradas cuestionaron con dureza la detención. Señalaron que Giménez y Aguilera “nunca debieron haber sido secuestrados, retenidos ni criminalizados” por participar de una misión civil y humanitaria destinada a facilitar la llegada de ayuda a Gaza. El caso se inscribe en un contexto de creciente tensión en Medio Oriente y de múltiples denuncias sobre obstáculos a iniciativas humanitarias vinculadas al conflicto en la Franja.

Un contexto de detenciones y deportaciones a nivel internacional

El episodio de Libia se suma a otras detenciones de activistas que integraban flotillas y caravanas en apoyo al pueblo palestino. En paralelo a lo ocurrido en Bengasi, otro grupo fue arrestado en Israel, generando reclamos de organizaciones internacionales y pedidos de “liberación inmediata” por parte de distintos gobiernos.

En mayo, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores israelí, Oren Marmorstein, informó la deportación de todos los activistas extranjeros de la denominada flotilla de Solidaridad con Palestina, tras la presión diplomática de varios países. Las embarcaciones habían sido interceptadas por el ejército israelí al oeste de Chipre, en el Mediterráneo, y sus tripulantes trasladados a la prisión de Ktziot.

  • La flotilla Global Sumud Maghreb buscaba llevar suministros esenciales a Gaza.
  • Organismos como la UNSMIL y la Cruz Roja intervinieron para destrabar la situación en Libia.
  • La Cancillería argentina mantuvo negociaciones discretas durante un mes.

Organizaciones de derechos humanos, como la israelí Adalah, denunciaron el trato recibido por los activistas detenidos en Israel y señalaron la responsabilidad política del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, cuestionado incluso dentro del propio gobierno por el manejo del caso. En ese escenario de tensión y fuerte exposición internacional, la liberación de los dos mendocinos aporta alivio a sus familias y reaviva el debate sobre los límites a la acción humanitaria en zonas de conflicto.

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