La interna gastronómica suma un nuevo capítulo judicial

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La Justicia laboral dejó sin reconocimiento legal a la actual conducción de la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA), encabezada por Luis Barrionuevo, y profundizó así la crisis interna que atraviesa uno de los gremios más influyentes del sector servicios.
La decisión fue adoptada por el juez del Trabajo Julio Grisolía, quien rechazó un amparo presentado por Barrionuevo para que se convalidaran las elecciones internas realizadas el 29 de diciembre de 2023, en las que el dirigente buscaba extender su mandato hasta 2029. En esos comicios solo participó la lista oficialista, luego de que la junta electoral dejara afuera a la oposición.
El fallo se apoya en que la Secretaría de Trabajo de la Nación no otorgó la certificación de autoridades, un requisito indispensable para que una conducción sindical pueda actuar formalmente: sin ese documento, el gremio ve condicionadas operaciones bancarias, firma de contratos, alquileres y designaciones internas, entre otros trámites cotidianos.
El eje del conflicto entre Barrionuevo y Camaño
La negativa de Trabajo está directamente vinculada a otra causa judicial impulsada por Dante Camaño, histórico dirigente de la seccional Capital y ex cuñado de Barrionuevo. Camaño promovió la opositora Lista Gris Naranja y denunció que fue marginado del proceso electoral por decisión de la junta electoral ligada al oficialismo.
Según la versión de la conducción alineada con Barrionuevo, en las elecciones de diciembre habrían votado más de 120.000 afiliados en todo el país y la Lista Celeste se impuso sin competencia a nivel nacional. Sin embargo, la impugnación de la oposición y la falta de certificación oficial dejan ahora todo el proceso bajo la lupa judicial.
El enfrentamiento entre Barrionuevo y Camaño no es nuevo. Ambos llegaron juntos a la normalización de la UTHGRA en 1985, tras años de intervención durante la última dictadura militar, pero con el tiempo rompieron su alianza y desde hace años mantienen una disputa abierta por el control del gremio gastronómico.
Un caso que se compara con la UOM
La situación de la UTHGRA guarda similitudes con lo ocurrido recientemente en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), cuyo secretario general, Abel Furlán, también perdió el reconocimiento legal de su conducción a raíz de una impugnación contra las elecciones internas presentada por un sector opositor, lo que derivó en la intervención del sindicato.
En el caso de los gastronómicos, por ahora no se dispuso una intervención, pero la falta de reconocimiento deja a la cabeza formal del gremio en una zona gris y abre interrogantes sobre la administración cotidiana, la representación en paritarias y la firma de acuerdos con el sector empresario hotelero y gastronómico.
En este contexto, se abre un escenario de alta tensión sindical y política, en el que la Justicia laboral, la Secretaría de Trabajo y las distintas facciones internas deberán definir si se convalida la última elección, se convoca a un nuevo proceso o se avanza hacia medidas más drásticas, como una eventual intervención del gremio.
La UTHGRA, con más de cuatro décadas de conducción de Barrionuevo, atraviesa una de las crisis institucionales más grandes de su historia reciente.
Mientras tanto, el conflicto se proyecta sobre la representación de miles de trabajadores hoteleros y gastronómicos en todo el país, en un contexto económico complejo para el sector y con negociaciones salariales en curso.

