La actualización en la tasación de los bienes inmuebles fue recomendada a las provincias por el Gobierno nacional en el marco del programa acordado con el FMI. Si Provincia de Buenos Aires redetermina los valores fiscales, ello supondrá un triple golpe impositivo para los nicoleños. Pasarán a pagar más por bienes personales a la AFIP. También por impuestos inmobiliarios a ARBA. Y además crecerán las tarifas de las tasas municipales.

De la redacción de EL NORTE
Es parte del ajuste que impondrá la renegociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) tomada por el gobierno de Mauricio Macri. Ante la imposibilidad de pago frente al vencimiento del próximo 22 de marzo, el actual Gobierno de Alberto Fernández renegoció la deuda con el organismo internacional y para llegar a un acuerdo que permita al país no caer en default, tuvo que trazar un programa acordado con técnicos del Fondo. Se trata del acuerdo que en la madrugada del viernes obtuvo la media sanción de Diputados y que, según espera el oficialismo, se convertirá en Ley esta próxima semana en el Senado.
Ante la necesidad de generar recursos para el Estado, en el marco de la deuda renegociada y el programa acordado, el Gobierno nacional ya instruyó a las provincias para que avancen en revalúos fiscales. ¿Qué implica esto? Que el valor de referencia de los bienes inmuebles se actualicen y se acerquen a los actuales valores de mercado.
Por ley, las provincias avanzan en estos procesos cada 10 años. En provincia de Buenos Aires correspondería para 2023 la actualización de los inmuebles rurales. Sin embargo, la instrucción nacional podrá motivar que para todas las propiedades se establezcan nuevos valores de referencia.
En alza
Naturalmente, en una economía nacional atravesada por el mal estructural de la inflación y la devaluación de la moneda nacional, ninguno de esos valores irá a la baja. Todas las propiedades pasarán a tener valores fiscales más altos: campos, terrenos urbanos, casas, edificios, galpones industriales, todo el suelo edificado y el no edificado.
Y si bien la medida apunta a generar mayores recursos para el Estado (en realidad, a causa de ello precisamente), el revalúo supondrá la imposición de un ajuste para los contribuyentes. A mayor valor fiscal, mayor tarifa en impuestos.
Ante la AFIP el mayor valor de sus bienes inmuebles empujará a sus titulares a afrontar mayores cargas en Bienes Personales.
Lo mismo frente al fisco del ámbito provincial. Si hay nueva valuación de bienes inmuebles, los contribuyentes tendrán valores más altos en los impuestos inmobiliarios que se tributan a la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA).
Triple impacto
Y aun más. También implicará una mayor carga para los contribuyentes frente a sus municipios. Al menos así será en San Nicolás y otros tantos distritos que desde hace algunos años ya establecieron tarifas de tasas retributivas no atadas a los metros de frente de los inmuebles alcanzados por los servicios (alumbrado, barrido y limpieza), sino al valor fiscal de ese inmueble.
En líneas generales, en San Nicolás se contribuye con un 30 por 1000 del valor fiscal del inmueble. Toda vez que el inmueble tendrá una mayor valuación fiscal establecida por la Provincia, también será más importante el desembolso en concepto de tasas municipales.
E incluso un poco más. Además de las tasas retributivas, la valuación fiscal del inmueble opera como base de cálculo para las contribuciones a fondos especiales: de obra pública, de salud, de seguridad. Más impacto.
Claro que existen vías de escape si no se quiere cargar el costo de enderezar la economía sobre el ciudadano. Aun con nuevos valores de referencia para la base imponible (en este caso, el bien inmueble), tanto el Congreso como la Legislatura bonaerense y el Concejo Deliberante pueden reducir las alícuotas: es decir, el porcentaje del bien inmueble que determina el peso –contante y sonante– del tributo. Pero, claro, en ese caso ya no se estará cumpliendo con la premisa de generar recursos para un Estado que los necesita imperiosamente. En medio de todo eso, la política. Y, sobre todo, la calidad de vida de los argentinos, los bonaerenses y los nicoleños.

