Aumentan los virus respiratorios y se adelanta la temporada invernal

Los virus respiratorios vuelven a ganar terreno en Argentina y marcan un adelantamiento de la temporada invernal, una tendencia que se viene observando en los últimos años. De acuerdo con el último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), correspondiente a la semana epidemiológica 23, se registraron 242 nuevos casos de Infección Respiratoria Aguda Grave (IRAG) en pacientes internados.
Si bien el incremento se mantiene dentro de los valores esperados para esta época del año, las autoridades sanitarias remarcan la necesidad de reforzar las medidas de prevención, en especial entre grupos de riesgo, ante el predominio de la influenza como principal virus circulante.
En pacientes ambulatorios, el informe detalla que la positividad de los estudios para virus respiratorios fue del 45,9%, porcentaje similar al observado la semana previa. La vigilancia genómica realizada por el ANLIS-Malbrán confirma que casi el 95% de las muestras analizadas corresponden al subclado J.2.4.1 (K) de influenza A (H3N2). Hasta la semana 20 de 2026 se identificaron 22 nuevos casos y el total acumulado del año asciende a 245 detecciones.
Regiones más afectadas y distribución de los casos
Las regiones Centro y Noroeste (NOA) son actualmente las más comprometidas por la circulación de influenza. Solo en lo que va de 2026, la región Centro concentra 95 casos, mientras que el NOA registra 89.
Entre las jurisdicciones con mayor número de detecciones se destacan Tucumán, con 45 casos; la provincia de Buenos Aires, con 38; la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con 33; y Salta, con 28. Este mapa epidemiológico obliga a los sistemas de salud provinciales y municipales a sostener la vigilancia y fortalecer la atención en guardias y centros de salud.
Cómo reconocer los síntomas y cuándo consultar
La médica clínica de Ospedyc, Dra. Viviana Cantarutti, subraya la importancia de diferenciar los principales cuadros respiratorios para realizar una consulta oportuna. Explica que la gripe se caracteriza, sobre todo, por la fiebre alta de inicio brusco y el cansancio extremo, a menudo acompañado de dolor muscular y malestar general.
En el caso de la bronquiolitis, el cuadro afecta principalmente a bebés y niños pequeños, y se manifiesta con silbidos al respirar, agitación y dificultad para alimentarse. La neumonía, en tanto, suele presentarse con dificultad respiratoria marcada, dolor en el pecho y, en personas mayores de 65 años o con enfermedades crónicas, puede evolucionar rápidamente hacia formas graves.
“Es importante recordar que, al ser cuadros mayormente virales, los antibióticos no curan la gripe ni el resfrío; su uso sin receta solo genera resistencia y no acelera la recuperación”, remarca la especialista.
Cantarutti insiste en que la prevención es la herramienta más efectiva para reducir complicaciones y hospitalizaciones, especialmente en menores de 2 años, embarazadas, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas respiratorias, cardíacas o metabólicas.
Vacunación y medidas de prevención cotidianas
La vacuna antigripal forma parte del calendario obligatorio para el personal de salud, embarazadas, niños de 6 a 24 meses y personas que presentan patologías crónicas. En todos estos casos, la aplicación es gratuita en el sistema público. También se recomienda fuertemente para quienes conviven con individuos que integran grupos de riesgo, ya que contribuye a crear un escudo de protección comunitaria.
Además de la inmunización, los especialistas recuerdan que las medidas de cuidado diario siguen siendo clave para cortar la cadena de contagios:
- Ventilar los ambientes de manera frecuente, incluso en días fríos.
- Lavarse las manos con agua y jabón o utilizar alcohol en gel de forma regular.
- Cubrirse con el pliegue del codo al toser o estornudar.
- Evitar la automedicación y no usar antibióticos sin indicación médica.
Ante fiebre persistente, dificultad para respirar, agitación o empeoramiento de los síntomas, se recomienda no demorar la consulta en un centro de salud o vacunatorio. Los equipos sanitarios insisten en que “cuidarnos es una responsabilidad compartida” y que la detección temprana de los cuadros graves puede ser determinante para evitar complicaciones.

