La Justicia cerró la causa por el femicidio de Silvia Saravia

NewsITe
La causa por el femicidio de Silvia Saravia, ocurrido en octubre de 2020 en el country Martindale de Pilar, quedó definitivamente cerrada con una conclusión clave: el empresario Jorge Justo Neuss fue el único responsable del crimen. La resolución judicial descarta de manera taxativa la intervención de terceras personas y pone fin a uno de los expedientes policiales de mayor repercusión de los últimos años en la provincia de Buenos Aires.
De acuerdo con la investigación encabezada por la fiscal especializada en violencia de género, María José Basiglio, la secuencia comenzó el 10 de octubre de 2020, tras una noche previa marcada por una fuerte discusión de pareja. Esa tensión llevó a que Saravia optara por pasar la noche en la casa de una de sus hijas, también residente en Martindale, con la intención de tomar distancia del conflicto.
A la mañana siguiente, la mujer regresó a la vivienda familiar para retirar ropa y pertenencias personales. Su idea, según reconstruyó la pesquisa, era alejarse unos días del domicilio conyugal. Sin embargo, al reencontrarse con Neuss en la suite matrimonial se desató una nueva discusión que escaló rápidamente hasta derivar en una agresión física.
Los peritajes forenses revelaron que Saravia intentó defenderse. En el cuerpo de la víctima se detectaron lesiones compatibles con maniobras de sujeción y resistencia, indicios que resultaron centrales para reconstruir los últimos minutos previos al ataque. La autopsia determinó que el disparo fatal fue realizado a corta distancia con un revólver calibre .357 Magnum, con impacto en la cabeza y muerte inmediata.
Peritajes, hipótesis y cierre definitivo del expediente
Los estudios balísticos incorporados a la causa añadieron un elemento clave: la trayectoria del proyectil provocó una lesión en una de las manos de Neuss antes de alcanzar a Saravia. Esa circunstancia fue leída por los expertos como compatible con la hipótesis de que el empresario sostenía a la víctima al momento del disparo, reforzando la figura de femicidio y homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.
Segundos después de asesinar a su esposa, Neuss utilizó la misma arma para dispararse en la cabeza. Aunque fue hallado aún con signos vitales por miembros de su familia y trasladado de urgencia a un centro de salud, murió poco después a raíz de la gravedad de las heridas. Su fallecimiento derivó en la extinción de la acción penal sobre su persona, un paso procesal que suele darse en estos casos.
Durante meses, la fiscalía exploró distintas líneas de investigación: se analizaron comunicaciones telefónicas, se efectuaron pericias tecnológicas, se tomaron múltiples declaraciones testimoniales y se evaluó la posibilidad de un suicidio inducido o de la participación de terceros en la escena del crimen. Ninguna de esas hipótesis encontró sustento en el cúmulo de pruebas reunidas.
- Pericias forenses y balísticas que confirmaron la mecánica del hecho.
- Testimonios familiares y de vecinos que aportaron contexto al conflicto.
- Estudios tecnológicos que descartaron la intervención de terceros.
La resolución judicial encuadró el caso como un homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, figura prevista en la legislación argentina para los femicidios.
A casi cinco años del hecho, el expediente permanece cerrado, pero el caso sigue siendo recordado como uno de los episodios más conmocionantes ocurridos en un country bonaerense. Más allá del impacto mediático, la investigación dejó como saldo una reconstrucción detallada de los últimos momentos de Silvia Saravia y una certeza jurídica: Jorge Justo Neuss actuó en soledad y fue el único responsable del femicidio en Martindale.

