La salida del entrenador se produjo luego de diferencias con la dirigencia por una lista de jugadores prescindibles. Walter Perazzo quedó al frente del plantel de forma interina.

El fútbol argentino volvió a ser noticia este lunes con la salida de Gustavo Álvarez como director técnico de San Lorenzo. El entrenador dejó el cargo luego de apenas tres meses al frente del equipo, un ciclo que finalizó sin títulos y que quedó marcado por la eliminación en la fase de grupos de la Copa Sudamericana.
Tras la desvinculación, la dirigencia designó de manera interina a Walter Perazzo, quien encabezó el primer entrenamiento del plantel mientras el club define al nuevo entrenador.
La salida de Álvarez se produjo luego de una diferencia con la dirigencia por la conformación del plantel. El viernes, el entrenador presentó una lista de jugadores considerados prescindibles, que inicialmente fue bien recibida por los dirigentes y quedó sujeta a evaluación.
Sin embargo, el sábado el club respondió que algunos futbolistas no serían desafectados por tratarse de juveniles considerados patrimonio de la institución. El caso más significativo fue el de Matías Reali.
De acuerdo con la información difundida, el entrenador habría aceptado esa postura en un primer momento, aunque el domingo por la mañana volvió a comunicarse para informar que no podía sostener esa decisión. Ante ese escenario, la dirigencia resolvió priorizar el cuidado del patrimonio del club y mantener a los jugadores involucrados.
Durante su paso por San Lorenzo, Gustavo Álvarez dirigió 13 partidos, con un saldo de tres victorias, siete empates y tres derrotas. Además, el equipo quedó eliminado en la fase de grupos de la Copa Sudamericana, uno de los principales golpes deportivos de su breve ciclo.

