Nancy contó a EL NORTE que hace siete meses decidió trabajar desde la aplicación “para tener un ingreso más debido a la situación económica”. Ella tiene una pensión luego del fallecimiento de su marido, y al mismo tiempo trabaja en casas de familia. Su situación representa la de muchas mujeres. Algunas utilizan la actividad en esta plataforma como complemento a la jubilación y otras, como segundo empleo.

De la Redacción de EL NORTE
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En San Nicolás cada vez más mujeres deciden sumarse a la conducción mediante Uber, impulsadas por una necesidad económica. Se trata de una tendencia global ante la compleja situación financiera, en la que ellas van ocupando espacios históricamente masculinizados. Algunas manejan desde la aplicación como segunda actividad laboral, otras como complemento de una jubilación o pensión, y hay quienes incluso combinan ambas situaciones.
Nancy contó a EL NORTE que hace siete meses decidió trabajar desde Uber “para tener un ingreso más”. “La situación económica me llevó a hacer viajes mediante la aplicación”, explicó. Ella cuenta con una pensión luego del fallecimiento de su marido y, al mismo tiempo, trabaja en casas de familia. “Voy turnando entre ambas actividades. Se nota que cada vez más mujeres conducen para sumar algo de dinero”, notó.
Viviana, por su parte, expresó: “La idea de sumarme a Uber fue por una necesidad económica y también para salir un poco de casa, ya que estoy jubilada de la docencia”.
“Veo que cada vez más mujeres lo toman como una alternativa de trabajo. En mi caso, no es algo que haga todo el día. Trabajo entre tres y cuatro horas, y no todos los días. Es una ayuda para la jubilación que tengo”, compartió en diálogo con este medio.
Pluriempleo
Entre otros ejemplos de mujeres que trabajan para Uber en nuestra ciudad, se encuentra el de una maestra que desarrolla su profesión en un colegio durante la mañana y, a la tarde, se dedica al transporte de pasajeros debido a que durante un tiempo mandó su currículum a diferentes lugares sin éxito. A raíz de esta situación y de la necesidad económica, optó por empezar a trabajar para Uber hace unas semanas por recomendación de una amiga que también lo hacía.
En general, las horas al volante son durante el día por cuestiones de seguridad; incluso, algunas llevan a una acompañante en sus recorridos. Quedan exceptuadas quienes por cuestiones laborales tienen más herramientas y disponibilidad para desempeñarse en el turno nocturno, como por ejemplo las mujeres que integran fuerzas de seguridad como policías.
Género y movilidad
Uber ya exponía en un estudio sobre género y plataformas de movilidad en 2020: “El transporte y todas sus actividades conexas están fuertemente influidos por el género. Tanto los patrones culturales como los determinantes de tipo económico y político generan diferentes condiciones y relaciones en el acceso y uso de las plataformas. Los requisitos exigidos por las plataformas tecnológicas de ride-hailing representan una barrera mayor para las mujeres, ya que ellas los cumplen en menor medida. Algunas de las causas que desalientan el vínculo entre mujeres y transporte tienen raíces profundas vinculadas a las sociedades patriarcales y a contextos de desigualdad estructural, donde se necesitan soluciones a mediano y largo plazo, como son los procesos de cambio cultural, los roles tradicionales de género, la feminización de la pobreza y la violencia contra las mujeres, entre otros”.
Estimaciones y alternativas
El Sindicato de Base de Trabajadores por Aplicación (SiTraRepA), que funciona como una organización de base y que no tiene personería jurídica, afirma que “el sector ha crecido exponencialmente con trabajadores que pierden sus empleos o que se suman al trabajo por plataformas como segundo o tercer empleo”. Plantean que “se estima que el sector está compuesto por 200.000 trabajadores de reparto y 900.000 conductores, pero no hay cifras oficiales por la informalidad registrada en la actividad”.
En Argentina, las mujeres representarían cerca del 9 % del total de personas que manejan a través de la aplicación de Uber, aunque no hay cifras oficiales y al mismo tiempo el dato es variable en periodos relativamente cortos.
Por otra parte, en mayo pasado, la aplicación anunció el lanzamiento de Uber Mujeres en Argentina, aunque por el momento no se encuentra disponible en San Nicolás. “Se trata de una nueva opción que permite a las usuarias elegir viajar con socias conductoras, lo que suma más control y personalización a la movilidad del día a día”, definieron en sus redes sociales. Esta nueva alternativa está disponible en la app de Uber desde mediados del mes pasado, de manera progresiva hasta completar la totalidad de las usuarias en once ciudades del país: Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Tucumán, Mar del Plata, Salta, Posadas, Corrientes, Ushuaia, Bahía Blanca y Mendoza. El de nuestro país se convirtió en uno de los primeros mercados de la región en incorporar la función, tras un piloto que se realizó en Córdoba en 2024.
Uber Mujeres se suma a Uber Ellas, disponible en Argentina desde 2020, que opera en sentido inverso: permite a las socias conductoras optar por recibir solicitudes únicamente de usuarias mujeres. Mientras la función Ellas apunta al lado de la oferta, la de Mujeres opera desde la demanda y otorga la elección a las pasajeras.
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