Mauricio Sanz, conocido como “Chami-Cumbia”, arribó este sábado al Santuario de María del Rosario de San Nicolás tras caminar desde Olavarría empujando una carretilla. Mauricio contó cómo nació la promesa que lo llevó a emprender la travesía, el homenaje al Vasco de la Carretilla y los nuevos desafíos que lo esperan.

Mauricio Sanz, más conocido como “Chami-Cumbia”, completó este sábado una peregrinación de casi 500 kilómetros desde Olavarría hasta el Santuario de María del Rosario de San Nicolás. Tras arribar a la ciudad este sábado, Diario EL NORTE conversó con el caminante, quien relató el origen de una promesa realizada hace 25 años, explicó por qué eligió viajar con una carretilla y adelantó que su aventura continuará una vez que deje San Nicolás.
“Primero el viaje iba a ser en bicicleta hace 25 años atrás, era una promesa que había hecho a un amigo. Pasaron cosas, yo desde hace muchos años soy fanático del Vasco de la Carretilla y decidí hacerla un poco más difícil, entonces quise unir las dos cosas”, explicó.
El peregrino contó que, aunque el proyecto llevaba años pendiente, una situación personal aceleró la decisión. “Antes de fin de año surgieron unos problemas de salud que me hicieron adelantar el viaje de carretilla. Entonces decidí hacer las dos cosas en una”, señaló.
Una promesa cumplida frente a la Virgen
Si bien Mauricio había visitado San Nicolás en otras oportunidades, reconoció que nunca había ingresado al Santuario. Esa circunstancia terminó dándole un significado especial a la travesía.
“Había venido a San Nicolás pero nunca visité al Santuario. He estado en San Nicolás, nunca quise venir al Santuario en el pasado. Por lo visto tenía que ser esta vez”, expresó.
Sanz, de 49 años, aseguró que también había un objetivo personal detrás del desafío. “Tengo 49 años y la idea era no pasarme de los 50 años para hacer este viaje en carretilla. Hoy cumplimos la promesa de amigo y pude visitar a la Virgen”, afirmó.
Un homenaje al Vasco de la Carretilla
Además del componente religioso, el recorrido representó un homenaje a una figura que admira desde hace años: el Vasco de la Carretilla, el inmigrante español que recorrió miles de kilómetros por la Argentina empujando una carretilla.

“Uno quería vivir esto. En este viaje estoy hermanando dos cosas: la historia del Vasco de la Carretilla con la Virgen. Yo le rindo homenaje a un hombre que recorrió 23 mil kilómetros de nuestra Argentina. Él era de Pamplona, España, y realizó eso. Yo quería sentir lo que él sintió”, explicó.
Con ese objetivo, evitó aceptar ayuda durante el recorrido. “A veces la gente me ofrecía ayuda, pero yo me negué. Yo preferí dormir en carpa al costado de la ruta y sentir el viaje”, recordó.
La travesía no termina en San Nicolás
La llegada al Santuario no marcará el final de la aventura. Sanz confirmó que la carretilla permanecerá en San Nicolás gracias al ofrecimiento de uno de los seguidores que acompañó su recorrido a través de las redes sociales.
“La carretilla va a quedar en San Nicolás. Una persona entre mis seguidores de redes sociales apareció y la carretilla quedará para él. En su casa dormiré y en la mañana seguiré mi camino”, contó.
Su próximo destino será Álvarez de Toledo, en el partido de Saladillo, donde iniciará una nueva etapa de aproximadamente 300 kilómetros, también inspirada en la historia del Vasco de la Carretilla.
“Voy a hacer 300 kilómetros hasta Álvarez de Toledo y así seguiré con un viaje más rindiéndole homenaje al Vasco de la Carretilla”, indicó.
Sin embargo, ese tramo también tendrá un fuerte significado familiar. “El viaje que yo retorno a Álvarez de Toledo, Saladillo, es porque mi abuelo cuando vino del barco de España fue a parar a Saladillo y su hermano fue para el lado de La Plata, y nunca se volvieron a ver. Entonces voy a ver si puedo unir ese nexo familiar de mis antepasados”, concluyó.

