Un dirigente clave de la izquierda colombiana va por la Presidencia

NewsITe
Hijo de una histórica familia comunista y figura central de la izquierda colombiana, Iván Cepeda, filósofo de 63 años, se prepara para disputar la Presidencia de Colombia en un balotaje decisivo frente al candidato derechista Abelardo de la Espriella. Con este nuevo desafío electoral, se lo presenta como la posible continuidad del proyecto político del mandatario saliente, Gustavo Petro.
El perfil de Cepeda está marcado por la tragedia y la militancia. Su padre, también dirigente de izquierda y senador, fue asesinado en 1994 por fuerzas paramilitares, un hecho que marcó a fuego la trayectoria del actual candidato y reforzó su compromiso con la defensa de los derechos humanos y de las víctimas del conflicto armado colombiano.
Desde su banca en el Senado, Cepeda se consolidó como una de las voces más influyentes del progresismo colombiano. Tuvo un rol destacado en las negociaciones de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y fue uno de los impulsores de las políticas de reconciliación que buscaron cerrar más de medio siglo de conflicto interno. Su trabajo fue reconocido tanto a nivel local como internacional.
Opositor férreo al uribismo y aliado de Petro
Además de su papel en los procesos de paz, Cepeda se transformó en uno de los principales opositores al expresidente Álvaro Uribe. Participó activamente en las denuncias que vinculan al exmandatario con estructuras paramilitares y fue clave en el proceso judicial por presunta manipulación de testigos encarcelados, causa que colocó al uribismo bajo fuerte escrutinio público.
Su sintonía política con Gustavo Petro se consolidó en los últimos años. De acuerdo con informes citados por medios internacionales, Cepeda fue una pieza fundamental en los intentos del gobierno de Petro por extender la paz a los grupos armados que continuaron en actividad tras el acuerdo firmado con las FARC en 2016. Aunque muchas de esas iniciativas no prosperaron, reforzaron el perfil de Cepeda como articulador de diálogos complejos.
Continuidad de la izquierda y tensiones con Estados Unidos
Petro, exguerrillero convertido en presidente, logró en parte despegar la imagen de la izquierda colombiana de las guerrillas marxistas que encendieron el conflicto armado durante seis décadas. En ese marco, Cepeda aparece como el dirigente llamado a sostener y profundizar ese proceso, con un discurso que combina la defensa de la paz con una agenda social y de derechos humanos.
En el plano internacional, Cepeda no ahorra críticas. Ha calificado al exmandatario estadounidense Donald Trump como un “magnate convicto” y remarcó que Colombia no será una “colonia” de Estados Unidos, en alusión a su intención de sostener una política exterior más autónoma. Esas declaraciones reavivan el debate sobre el grado de alineamiento de Bogotá con Washington en un escenario global en tensión.
Tras la primera vuelta electoral, el candidato moderó parte de sus propuestas y señaló, en diálogo con la agencia AFP, que está dispuesto a revisar y ajustar algunas de las políticas de paz impulsadas por Petro, con el objetivo de alcanzar acuerdos más amplios y sostenibles. Con un pasado marcado por la violencia política y una carrera atravesada por la defensa de las víctimas, Cepeda llega al balotaje como referente de una izquierda que busca consolidarse en el poder en el país cafetero.
Defensor de las víctimas del conflicto y figura central del proceso de paz, Iván Cepeda se presenta como el continuador del proyecto de Gustavo Petro en Colombia.

