La morosidad hogareña se dispara y enciende alertas en el sistema financiero

NewsITe
La mora de las familias argentinas volvió a subir y alcanzó en abril el 12,1% de la cartera de créditos, el registro más alto en más de dos décadas, según los últimos datos publicados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA). El incremento confirma una tendencia alcista que ya lleva 18 meses consecutivos y refleja el deterioro de la capacidad de pago de los hogares en un contexto de fuerte caída del poder adquisitivo.
De acuerdo con el informe de situación bancaria del BCRA, el ratio de irregularidad del crédito a los hogares avanzó 0,5 puntos porcentuales respecto de marzo. Si se lo compara con abril de 2023, el salto es aún más marcado: la morosidad trepó 8,4 puntos porcentuales en un año, lo que muestra la magnitud de la crisis financiera que enfrentan las familias.
Pese a estos niveles, desde la autoridad monetaria aseguran que el fenómeno estaría comenzando a moderarse. “En los últimos meses viene registrándose una desaceleración en el ritmo de aumento del ratio de irregularidad del crédito a los hogares. Este desempeño recoge principalmente el efecto de la evolución de la cartera en situación irregular, cuyo crecimiento real viene atemperándose gradualmente”, señaló el organismo en su último reporte.
Empresas también bajo presión y un sistema más tensionado
La suba de la morosidad no es exclusiva de las familias. En el segmento de empresas, la irregularidad de los créditos trepó al 3,3% en abril, tras un aumento de 2,4 puntos porcentuales en los últimos doce meses y de 0,2 puntos frente a marzo. Así, el ratio de irregularidad total del crédito al sector privado llegó al 7,3%, lo que supone un incremento interanual de 5,1 puntos porcentuales.
Este escenario obliga a las entidades financieras a reforzar previsiones y a ser más selectivas al momento de otorgar nuevos préstamos, en un contexto donde el financiamiento resulta clave para sostener el consumo y la actividad económica. Analistas del mercado advierten que, si bien la desaceleración en el ritmo de deterioro es una señal a seguir, el nivel actual de mora es preocupante y limita el acceso al crédito de amplios sectores de la población.
Más de 5 millones de personas con deudas en mora tardía
Un relevamiento reciente de la consultora Analytica, elaborado a partir de datos del BCRA y del INDEC, dimensiona el problema: 5,3 millones de personas se encuentran hoy en situación de mora tardía dentro del sistema financiero argentino. Esto equivale al 26,9% de los individuos que tienen algún tipo de financiamiento.
En total, son 19,8 millones las personas que mantienen créditos activos en el denominado “sistema financiero ampliado”, que no solo incluye a los bancos tradicionales, sino también a entidades no bancarias como fintech, mutuales, cooperativas, tarjetas de consumo, casas de electrodomésticos y fideicomisos financieros.
- El 82,4% de la deuda de las familias está concentrada en bancos.
- Las fintech explican el 10,1% del endeudamiento individual.
- El 7,5% restante se distribuye entre otras entidades no bancarias.
Según el informe, el volumen total de deuda de los hogares asciende a $74,2 billones, cifra que equivale al 6,5% del Producto Interno Bruto (PIB). Este peso del endeudamiento sobre la economía doméstica se da en paralelo a una caída real de los ingresos y un ajuste del consumo, que muchas familias intentan compensar recurriendo a créditos personales, tarjetas y financiaciones alternativas.
Especialistas advierten que, sin una mejora sostenida del salario real y del empleo, la morosidad difícilmente retroceda en forma significativa y podría seguir siendo un factor de fragilidad para el sistema financiero.
En este contexto, el desafío para el Gobierno, el Banco Central y el propio sistema financiero será encontrar un equilibrio entre la necesidad de sostener el crédito al consumo y a la producción, y la obligación de preservar la estabilidad frente a una cartera cada vez más golpeada por la incapacidad de pago.

