Junio, escoliosis y Mundial: una oportunidad para cuidar la columna

Junio no solo está asociado al Mundial de Fútbol: también es el Mes de la Concientización sobre la Escoliosis, una enfermedad de origen genético que provoca una deformación de la columna vertebral y que, detectada a tiempo, puede tratarse de manera eficaz. Especialistas del Hospital de Clínicas de la UBA remarcan que el deporte y los controles periódicos son pilares centrales para un desarrollo saludable en niños y adolescentes.
La escoliosis idiopática es una deformidad tridimensional de la columna producida por alteraciones genéticas. Se estima que alrededor del 4% de los chicos la padece y, si no se interviene de forma adecuada, puede progresar con el crecimiento y desencadenar complicaciones serias en la vida adulta.
El médico traumatólogo Andrés Ferrero, especialista en patología de la columna del Hospital de Clínicas (M.N. 118.271), subraya que el diagnóstico temprano es determinante para evitar llegar a situaciones en las que el tratamiento se vuelve más complejo o se requiere cirugía para prevenir problemas respiratorios y cardíacos. En ese marco, el Mundial aparece como una excusa ideal para vincular el ejemplo de los deportistas de élite con la importancia de la actividad física desde edades tempranas.
Cómo detectar la escoliosis en chicos y adolescentes
La primera herramienta para sospechar escoliosis es la observación. Luego, el estudio de referencia es el espinograma, una radiografía de la columna completa que permite dimensionar la curvatura y su evolución. Ferrero explica que existen señales visibles que los adultos pueden advertir en el cuerpo de niños y adolescentes.
- Diferencia en la altura de los hombros: uno más elevado que el otro.
- Pelvis desalineada o inclinada hacia un lado.
- Pliegues de la piel de la espalda asimétricos o sensación de que la columna no está centrada.
Cuando la deformidad es leve, el tratamiento suele basarse en controles periódicos durante toda la etapa de crecimiento. Si la curva progresa y pasa a ser moderada, se indica el uso de corset hasta completar el desarrollo. En los casos severos, se recurre a la cirugía para enderezar la columna y reducir el riesgo de complicaciones cardiorrespiratorias.
Hábitos saludables para cuidar la columna
Ferrero insiste en que la actividad física debe sostenerse durante toda la vida, adaptada a cada edad y condición. En la infancia y la adolescencia se recomienda sumar ejercicio tanto en el ámbito escolar como en actividades extracurriculares, mientras que en la adultez pueden incorporarse prácticas como el yoga, que mejoran la flexibilidad y la postura.
Entre los beneficios del movimiento regular se destacan la prevención de rigidez y contracturas, la corrección de malas posturas, el aumento de masa muscular, el control del peso corporal y un mejor estado general de salud. Frente al uso intensivo de celulares, tablets y computadoras, el especialista advierte sobre las posturas viciosas con el cuello inclinado hacia adelante, que generan tensión muscular y dolores crónicos.
“Reafirmamos la importancia de hacer deporte y de usar pantallas a la altura de los ojos, mirando hacia adelante, para disminuir el impacto negativo en la columna”, destaca Ferrero.
Jornada gratuita de concientización en el Hospital de Clínicas
En el marco del Día Mundial de la Concientización sobre la Escoliosis, que se conmemora cada 25 de junio, el Hospital de Clínicas de la UBA (Av. Córdoba 2351, Ciudad de Buenos Aires) realizará una jornada abierta a la comunidad con controles, charlas y talleres.
Entre las 8 y las 12 se brindarán chequeos con inscripción previa, para los cuales se sugiere concurrir con estudios previos como espinogramas, resonancias magnéticas o radiografías de columna. A partir de las 10, especialistas ofrecerán conferencias sobre detección precoz, impacto emocional y familiar del diagnóstico, abordaje kinesiológico y ejercicio terapéutico específico, entre otros ejes.
La propuesta apunta a que las familias se informen, despejen dudas y comprendan que la escoliosis, detectada de manera temprana y acompañada por hábitos saludables, puede tratarse con muy buenos resultados.

