La Copa como “mini vacaciones”: cómo cambian los consumos

NewsITe
La Copa se vive en la Argentina casi como una temporada de vacaciones comprimida en pocas semanas. Así lo confirma un relevamiento de Naranja X realizado a más de 600 personas de todo el país, que revela que el 57% experimenta este torneo como un momento similar a las fiestas de fin de año o a un receso, donde el consumo se organiza con otra lógica y se habilitan ciertos “permitidos” en el presupuesto familiar.
En línea con la realidad económica cotidiana, el 62% de los consultados admite manejar un control de gastos flexible: hay una planificación general, pero se acepta desviar recursos cuando aparece una tentación vinculada al disfrute, especialmente si se trata de compartir partidos con familiares o amigos.
El corazón del gasto está puesto en las juntadas: encuentros en casas, picadas, comidas rápidas y bebidas para que no falte nada cuando la pelota empieza a rodar. En ese contexto, el consumo deja de ser estrictamente individual para transformarse en un gasto colectivo donde lo central es sostener el ritual futbolero.
Presupuesto flexible y cuentas compartidas
El estudio muestra que las reuniones para ver los partidos refuerzan el componente social del torneo. La mayoría planea mirar los encuentros con su familia más cercana (55%) y con su grupo de amigos (52%), muchas veces alternando entre ambos círculos. El foco no está en quién paga cada cosa, sino en garantizar que haya comida, bebida y pantalla encendida a la hora del inicio.
A la hora de organizar las compras, el 54% reconoce que primero se adquiere “todo lo necesario” y recién después se define cuánto aporta cada uno, una dinámica donde el deseo suele imponerse al cálculo frío del bolsillo. Incluso un 28% directamente prescinde de cualquier presupuesto previo y deja que “cada uno ponga lo que pueda o quiera”.
En el momento de saldar cuentas, las transferencias digitales son protagonistas: el 48% prefiere que una sola persona pague todo y luego reciba el dinero de los demás vía apps o banca electrónica. Un 43% opta por repartir las compras (uno se ocupa de las bebidas, otro de la comida, otro de las snacks) y, si alguien gastó de más, se compensa después. Apenas un 9% mantiene un control minucioso, registrando cada gasto al detalle.
“La Copa es un momento donde las personas priorizan la experiencia, pero eso no implica dejar de lado el criterio en el manejo de la plata. Lo que vemos es una lógica más enfocada en organizar el gasto para poder disfrutar, buscando alternativas que les permitan optimizarlo”, señaló Julieta López, Head de Brand Marketing de Naranja X.
El rol de las promociones y el delivery en las juntadas
En un contexto de inflación y bolsillos ajustados, las promociones ganan un lugar central. El 68% de los encuestados considera clave acceder a descuentos o beneficios al momento de organizar las reuniones. Entre ellos, el 52% resalta especialmente las ofertas de supermercados, sobre todo las ligadas a productos para picadas, bebidas y comidas fáciles de compartir frente al televisor.
Las apps de delivery también se consolidan como aliadas del ritual futbolero. El 22% valora de manera particular los descuentos que ofrecen estas plataformas, mientras que un 14% prevé resolver directamente la comida pidiendo durante el partido, sin cocinar ni salir a hacer compras. La comodidad de recibir todo en casa se combina con la posibilidad de aprovechar beneficios puntuales.
De este modo, la experiencia de ver la Copa en Argentina se construye sobre una economía colaborativa y flexible: se ajustan los presupuestos, se reorganizan las prioridades y se apalancan promociones y apps para que, a pesar de las dificultades económicas, las juntadas sigan siendo una tradición innegociable.

