Especialistas alertan por el avance del juego online en el Mundial

NewsITe
En la antesala del Mundial 2026 y con el antecedente reciente de Qatar 2022 como el evento con mayor volumen de apuestas deportivas online de la historia, especialistas en salud mental advierten por el fuerte crecimiento del juego digital y sus consecuencias en la vida cotidiana de jóvenes y adultos. La combinación de grandes competencias, hiperconectividad y publicidad masiva configura un escenario propicio para la expansión de conductas adictivas vinculadas a las apuestas.
Desde el Hospital de Clínicas de la UBA destacan que, en la última década, las consultas por juego problemático asociado a plataformas de apuestas deportivas vienen en aumento sostenido. El médico psiquiatra Juan Ingelmo remarca que estos eventos masivos funcionan como verdaderos catalizadores: multiplican la oferta, normalizan la práctica y captan a personas que, de otro modo, quizá nunca se hubieran acercado a este tipo de juegos.
Entre los factores que explican este crecimiento, los profesionales señalan la enorme accesibilidad —apostar desde el celular, en cualquier momento y lugar—, la velocidad del juego en tiempo real, que acelera el circuito de recompensa del cerebro, y una presencia publicitaria que atraviesa camisetas, transmisiones deportivas e influencers. A esto se suma un foco muy marcado sobre la franja de 18 a 30 años, nativos digitales y principal objetivo de las plataformas.
Cuando apostar deja de ser entretenimiento
Detectar a tiempo cuándo una apuesta ocasional se transforma en un problema es clave. Pensamientos persistentes sobre el juego, irritabilidad cuando no se puede apostar, necesidad de subir el monto para sentir la misma adrenalina o intentos fallidos de dejar de jugar son algunos de los signos de alarma. También preocupa que muchas personas recurran a préstamos, ahorros o dinero destinado a gastos esenciales para seguir apostando, o empiecen a mentir sobre el tiempo y el dinero invertidos.
Las familias pueden notar cambios bruscos en la economía del hogar, variaciones extremas en el estado de ánimo, secretismo con el celular o la computadora, ausencias frecuentes y deudas sin explicación clara. En muchos casos, el entorno detecta antes que la propia persona que la situación se volvió inmanejable, porque quien padece ludopatía tiende a minimizar o negar el problema.
Impacto en vínculos, bolsillo y salud mental
Los especialistas describen un deterioro progresivo que atraviesa casi todas las áreas de la vida. En los vínculos, la confianza se ve dañada por las mentiras, la irritabilidad y la preocupación constante por el dinero. En lo económico, las deudas se acumulan, aparecen créditos difíciles de pagar y, en situaciones extremas, conductas ilegales para conseguir fondos. La ludopatía no afecta solo a quien apuesta: el impacto suele arrastrar a todo el grupo familiar.
En el plano de la salud mental, el juego patológico se asocia de manera frecuente con ansiedad, depresión, insomnio y un riesgo de suicidio mayor que en la población general. Por eso, los expertos insisten en que no se trata de un problema de fuerza de voluntad ni de una simple “mala racha”, sino de un trastorno con base neurobiológica que requiere abordaje profesional.
El rol clave del entorno y cómo acompañar
El acompañamiento cercano resulta fundamental tanto para la detección temprana como para iniciar un tratamiento. La mayoría de las personas con ludopatía no pide ayuda sola: suele ser un familiar o un amigo quien impulsa la consulta. Sin embargo, los especialistas advierten sobre errores habituales, como cubrir deudas sin condiciones claras, recurrir a la confrontación agresiva o reducir el problema a una cuestión de carácter.
Las recomendaciones apuntan a mantener un diálogo abierto y sin juicios, expresar la preocupación desde el afecto, informarse sobre la problemática y sugerir, con firmeza pero sin violencia, la búsqueda de ayuda profesional. Los grupos de apoyo para familiares se presentan como un recurso valioso para contener a quienes conviven con esta realidad y necesitan herramientas para no quedar atrapados en la dinámica del juego.
Apuestas online y alerta temprana en adolescentes
La preocupación se acentúa cuando se trata de adolescentes y jóvenes. La psiquiatra infanto-juvenil Silvia Ongini, también del Hospital de Clínicas, advierte que la edad de inicio en las apuestas online se vincula con la apertura de billeteras virtuales, que hoy se da alrededor de los 13 años. Según datos recientes de UNICEF, ocho de cada diez adolescentes y jóvenes apostaron o conocen a alguien que lo hizo por internet.
En una etapa de construcción subjetiva, la promesa de ganar dinero “fácil” puede resultar especialmente atractiva. Entre las señales de riesgo, los especialistas mencionan el aislamiento, la irritabilidad, la ansiedad, la preocupación excesiva por el juego en detrimento de actividades que antes disfrutaban y el uso de dinero destinado a necesidades básicas para seguir apostando.
Frente a cualquier sospecha por parte de familias o docentes, la recomendación es no minimizar la situación y acudir a un equipo de salud mental. Cuanto antes se intervenga, mejor será el pronóstico. En vísperas del Mundial 2026, con Argentina como campeona defensora y un aluvión de publicidades que incitan a apostar, especialistas insisten en la necesidad de abrir espacios de diálogo tanto en las escuelas como en los hogares y asumir que las apuestas online son un tema de salud pública que exige prevención activa.

