Pullaro inauguró la restauración integral del Monumento a la Bandera

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Tras más de una década de retrasos, interrupciones y reclamos de la comunidad, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, encabezó en Rosario la inauguración de las obras de restauración y puesta en valor del Monumento Nacional a la Bandera. El acto se realizó en la antesala de un nuevo aniversario del Día de la Bandera y marcó el cierre de un largo capítulo de paralización bajo órbita del Estado nacional.
El gobierno santafesino decidió asumir la conducción y el financiamiento de los trabajos, que implicaron una inversión superior a los 4.000 millones de pesos. La provincia tomó a su cargo una deuda heredada de 1.456 millones de pesos que la Nación mantenía con la empresa contratista y aportó además unos 2.600 millones adicionales para completar las tareas pendientes y devolverle esplendor a uno de los símbolos más reconocibles del país.
“La inmensidad del Monumento Nacional a la Bandera habla por sí misma. No hace falta agregar adjetivos para describir esta majestuosidad y lo que representa para Rosario, para Santa Fe y para la Argentina”, sostuvo Pullaro durante su discurso. El mandatario destacó que los rosarinos “no se merecían tener un obrador instalado año tras año, quitándole belleza y esplendor a esta obra magnífica” y subrayó que la decisión fue terminar la intervención “con recursos de todos los santafesinos”.
Inversión provincial y críticas a las demoras nacionales
El ministro de Obras Públicas de Santa Fe, Lisandro Enrico, remarcó que la finalización de las obras constituye “otro ladrillo en la construcción de la nueva Rosario” y recordó que el proyecto había quedado paralizado bajo responsabilidad del Gobierno nacional. Según explicó, la provincia resolvió hacerse cargo del tramo final para arribar al Día de la Bandera con el Monumento totalmente habilitado.
“Tomamos la decisión de que Santa Fe se hiciera cargo, retomara los trabajos, cancelara la deuda que existía con la empresa contratista y completara la obra para llegar a este nuevo aniversario del Día de la Bandera con el Monumento terminado”, señaló el funcionario, en un mensaje que combinó celebración por la reapertura con cuestionamientos a las demoras acumuladas durante años.
Qué se restauró en el Monumento Nacional a la Bandera
La intervención realizada incluyó un amplio abanico de tareas destinadas a preservar el valor histórico, arquitectónico y cultural del conjunto monumental. Entre los trabajos centrales se destacaron:
- La restauración integral de la Sala de las Banderas, con desmontaje y reacondicionamiento de vitrinas.
- El reemplazo de vidrios y marcos, y la reparación de cielorrasos dañados por el paso del tiempo.
- Trabajos de pintura, limpieza profunda y conservación en distintos sectores del Monumento.
- La puesta en valor de la llama votiva y la restauración de numerosas piezas de bronce.
Estas acciones permitieron recuperar espacios que se encontraban restringidos o en condiciones precarias, reforzando la seguridad de los visitantes y la conservación de los bienes expuestos. Para Rosario, el impacto es doble: se trata de un ícono turístico y, al mismo tiempo, de un sitio central para la memoria colectiva ligada a la figura de Manuel Belgrano y al nacimiento de la bandera nacional.
Un símbolo recuperado para las nuevas generaciones
Tras el corte de cintas, alumnos de cuarto grado participaron de la tradicional Promesa de Lealtad a la Bandera, una ceremonia que cada año convoca a escuelas de toda la región y que, en esta ocasión, tuvo un relieve especial al realizarse con el Monumento completamente restaurado. El intendente de Rosario, Pablo Javkin, subrayó el valor de esa escena, al señalar que cada promesa constituye “una muestra de amor y de identidad” hacia los símbolos nacionales.
La reapertura del Monumento Nacional a la Bandera devuelve a Rosario y a todo el país un espacio emblemático, cuya recuperación venía siendo reclamada desde hace años por la comunidad local.
Con la obra concluida, el Monumento vuelve a consolidarse como uno de los principales atractivos de Rosario y como un lugar de referencia para actos patrios, visitas escolares y turismo interno e internacional. El desafío hacia adelante será sostener un plan de mantenimiento constante que evite nuevos ciclos de deterioro y garantice que este emblema de la historia argentina se preserve en condiciones para las futuras generaciones.

