Bahía Blanca estrena un semáforo que decide en tiempo real

Bahía Blanca se convirtió en una de las primeras ciudades del país en poner a prueba un semáforo equipado con inteligencia artificial (IA), con el objetivo de ordenar el tránsito y reducir los tiempos de espera de los automovilistas. El dispositivo fue instalado en la esquina de Corrientes y Lavalle, una intersección clave del entramado urbano bahiense.
La novedad se enmarca en una prueba piloto impulsada por el municipio, que busca incorporar tecnología a la gestión del tránsito. A diferencia de los semáforos tradicionales, que funcionan con ciclos programados y fijos, este equipo utiliza una cámara integrada y software de análisis de imágenes para “leer” en tiempo real cómo se comporta el flujo vehicular en ambas arterias.
Según explicaron autoridades locales, el sistema ajusta de forma automática la duración de las luces en función de la cantidad de autos detenidos. Cuando detecta una fila superior a los siete vehículos en alguna de las calles, prioriza la luz verde para esa dirección, con el fin de agilizar la circulación y disminuir las demoras. La lógica es similar a la de los sistemas inteligentes que ya se aplican en grandes ciudades del mundo.
Cambio de colores y prueba piloto en el tránsito urbano
Una de las particularidades del dispositivo bahiense es la incorporación de una luz azul que reemplaza al tradicional color amarillo en la transición entre el verde y el rojo. Esta innovación apunta a hacer más visible el cambio de fase y a evaluar si una tonalidad distinta puede mejorar la reacción de los conductores y reducir maniobras riesgosas en los cruces.
La iniciativa se desarrolla, por ahora, en carácter experimental. Durante las próximas semanas, técnicos y funcionarios recopilarán datos sobre el comportamiento del semáforo, la formación de colas, el tiempo promedio de espera y el nivel de cumplimiento de las señales, para determinar si el sistema resulta eficaz y si conviene extenderlo a otros puntos de Bahía Blanca.
En el municipio destacan que la incorporación de inteligencia artificial al tránsito forma parte de una tendencia global hacia las “ciudades inteligentes”, que utilizan sensores, cámaras y análisis de datos para optimizar servicios urbanos como la movilidad, la seguridad y el consumo energético. De confirmarse buenos resultados, el caso bahiense podría servir de referencia para otras localidades argentinas interesadas en modernizar su red semafórica.
Mientras tanto, las autoridades seguirán de cerca el comportamiento de conductores y peatones frente a la novedosa luz azul y al cambio dinámico de tiempos, antes de definir los próximos pasos de esta experiencia de tránsito inteligente.

