Los bloqueos comenzaron hace 44 días y mantienen atrapados a miles de transportistas. Organismos humanitarios enviaron asistencia ante la crisis.

Más de 5.000 transportistas solicitaron ayuda urgente este lunes en Bolivia tras quedar varados en distintas carreteras por los bloqueos de rutas iniciados el 6 de mayo para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La situación también afecta a camioneros extranjeros. Entre ellos se encuentra Claudio Arrúa, un conductor paraguayo que viaja desde Lima hacia Asunción con 26 toneladas de carga. En declaraciones al canal paraguayo NPY, relató: “Hoy hace 44 días que estamos varados acá y la situación es difícil”.
El chofer explicó que permanece junto a otros trabajadores a 4.100 metros sobre el nivel del mar y que deben soportar temperaturas extremas mientras esperan una solución al conflicto.
Uno de los puntos más afectados es la zona de Sayari, ubicada sobre la ruta que conecta Cochabamba con Oruro. Allí, las temperaturas bajo cero agravan las condiciones de permanencia de los transportistas.
En ese lugar se encuentra Víctor Garvizu, quien permanece detenido desde principios de mayo mientras se dirigía al puerto chileno de Iquique. El conductor denunció: “Nuestras condiciones son inhumanas, no tenemos medicamentos, víveres. Estamos secuestrados por los bloqueadores”.
Según relató, los camioneros consumen agua hervida de un riachuelo y organizan ollas comunes para enfrentar el desabastecimiento. Además, aseguró que los manifestantes rechazan la apertura de un corredor humanitario, una situación que afecta especialmente a los choferes que padecen enfermedades crónicas como diabetes.
Reclamos y asistencia humanitaria
Ante la emergencia, la Cámara de Transporte de Cochabamba realizó una caravana de protesta de 15 kilómetros hasta la Gobernación departamental.
El director ejecutivo de la entidad, Oscar López, reclamó la liberación de las rutas y el regreso de los transportistas. También manifestó su preocupación por la acumulación de multas derivadas de las demoras y por la obligación de afrontar salarios sin ingresos provenientes de la actividad.
Mientras tanto, la Defensoría del Pueblo, la Cruz Roja y la organización católica Caritas enviaron una caravana de ayuda humanitaria desde La Paz.
La asistencia incluye alimentos y medicamentos destinados a aproximadamente 600 camioneros que permanecen atrapados en distintas zonas del altiplano boliviano.
Siete semanas de conflicto
Las protestas son impulsadas por la Federación de Campesinos de La Paz, la Central Obrera Boliviana y sectores afines al expresidente Evo Morales.
Según los datos difundidos, las medidas de fuerza cumplen siete semanas y ya provocaron al menos 16 muertes vinculadas a la falta de atención médica oportuna. Además, las pérdidas económicas derivadas del conflicto fueron estimadas en 2.500 millones de dólares.

