La audiencia entre las cámaras aceiteras y los sindicatos terminó sin acuerdo. La conciliación obligatoria vence el 18 de junio y el Gobierno analiza extenderla para evitar medidas de fuerza en uno de los sectores exportadores más importantes del país.

El conflicto salarial en la industria aceitera sumó este martes un nuevo capítulo sin resolución. La audiencia realizada en la Secretaría de Trabajo entre las cámaras empresarias y los sindicatos del sector concluyó sin acuerdo, lo que incrementa la tensión a pocos días del vencimiento de la conciliación obligatoria.
Durante el encuentro, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) presentó una propuesta para actualizar los salarios mensualmente de acuerdo con la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el INDEC. Sin embargo, la iniciativa fue rechazada por las organizaciones gremiales, que reclaman una recomposición salarial más amplia y mantienen diferencias sobre el mecanismo de ajuste planteado por las empresas.
La propuesta empresarial no logró consenso
Desde CIARA sostuvieron que la actualización automática por inflación permitiría preservar el poder adquisitivo de los trabajadores sin generar nuevas distorsiones en la actividad.
“La industria confirmó que está dispuesta a firmar hoy mismo que todos los meses incrementará los salarios con el reporte mensual del INDEC y de esa manera no perder poder adquisitivo. Pero no obtuvo voluntad de negociar de parte de los sindicatos”, señalaron desde la entidad empresaria.
Las compañías consideran que ese esquema es la alternativa más sostenible para sostener los salarios en un contexto marcado por la inflación y la desaceleración de la actividad económica.
La conciliación obligatoria entra en su etapa decisiva
La conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo finalizará el próximo 18 de junio. Si las partes no logran acercar posiciones antes de esa fecha, el Gobierno podrá extender la medida por siete días adicionales, hasta el 25 de junio.
La decisión es observada de cerca tanto por el sector privado como por las autoridades nacionales debido a la importancia estratégica de la industria aceitera para la economía argentina.
Un sector clave para el ingreso de divisas
La actividad aceitera concentra una porción significativa de las exportaciones agroindustriales del país, especialmente aquellas vinculadas a la soja y sus derivados. Por ese motivo, cualquier conflicto que afecte la operatoria en puertos o plantas procesadoras genera preocupación por su posible impacto en el ingreso de dólares y en la recaudación fiscal.
Las cámaras empresarias continúan defendiendo un esquema de actualización mensual atado a la inflación oficial, mientras que los sindicatos mantienen sus cuestionamientos y no descartan retomar medidas de fuerza una vez finalizada la conciliación.
Con las posiciones todavía alejadas y los plazos cada vez más ajustados, las próximas jornadas serán determinantes para definir si las negociaciones logran destrabar el conflicto o si el sector vuelve a enfrentar un escenario de paros y protestas que podría afectar una de las principales fuentes de divisas de la Argentina.

