OPS impulsa un plan regional ante el avance del hantavirus

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) encabezó en Panamá un taller regional para fortalecer la vigilancia, el diagnóstico y la respuesta frente al hantavirus y otras fiebres hemorrágicas virales en las Américas, en un contexto de aumento de casos y alerta epidemiológica en la región.
Del 1 al 4 de junio se reunieron en Santiago del Este 55 especialistas de 12 países, entre epidemiólogos, laboratoristas y expertos en zoonosis. El objetivo central fue mejorar la capacidad de los sistemas de salud para detectar, investigar y responder de manera oportuna a estos virus, que continúan siendo un desafío para la salud pública, especialmente en el Cono Sur.
El encuentro fue organizado por la OPS junto con el Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (ICGES) de Panamá, el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI-ANLIS Malbrán) y el Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas (INEVH-ANLIS Malbrán) de Argentina, además de la División de Patógenos Especiales de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC). Los ministerios de Salud y de Agricultura de Panamá también brindaron apoyo institucional.
Qué es el hantavirus y por qué preocupa en las Américas
El hantavirus es un grupo de virus zoonóticos transmitidos principalmente por roedores silvestres y peridomiciliarios. Circula en las Américas desde hace más de tres décadas y puede provocar el síndrome pulmonar por hantavirus, una enfermedad poco frecuente, pero grave, que se adquiere sobre todo al inhalar partículas contaminadas con excretas de roedores infectados.
En 2025, ocho países de la región notificaron 229 casos confirmados y 59 muertes por síndrome pulmonar por hantavirus, con mayor impacto en el Cono Sur. Durante 2026, hasta mediados de abril, seis países registraron 94 casos y 13 fallecimientos, lo que confirma la persistencia de la transmisión y la necesidad de mantener una vigilancia activa.
Alerta epidemiológica y refuerzo de los laboratorios
En diciembre de 2025, la OPS emitió una alerta epidemiológica tras observar un incremento de casos en áreas endémicas. El organismo instó a los países a reforzar la vigilancia, el diagnóstico oportuno y la coordinación intersectorial, involucrando tanto a los sistemas de salud como a las áreas de ambiente, agricultura y turismo.
Uno de los ejes centrales del taller fue el fortalecimiento de las capacidades de laboratorio. Los participantes actualizaron conocimientos sobre pruebas moleculares y serológicas, y sobre el uso de la secuenciación genómica para mejorar la vigilancia, identificar cadenas de transmisión y analizar brotes con mayor precisión.
Simulacro de brote y enfoque de vigilancia integrada
- Se realizaron ejercicios prácticos de búsqueda activa de casos en terreno.
- Se trabajó en la identificación de factores de riesgo y el rastreo de contactos.
- Se analizaron muestras humanas y animales en un esquema coordinado.
- Se integraron la vigilancia epidemiológica, de laboratorio y ecológica.
El programa incluyó un simulacro de investigación de un brote de fiebre hemorrágica transmitida por roedores. Allí se pusieron a prueba protocolos para la detección temprana, la investigación de campo y la comunicación entre distintos niveles del sistema de salud.
“La experiencia reciente, que incluye un evento de transmisión internacional asociado a un crucero que zarpó de Argentina en abril de 2026, demuestra que estos virus pueden vincularse con los viajes y el turismo, por lo que es clave contar con sistemas de alerta temprana y respuesta rápida”, destacaron desde la OPS.
Ante la ausencia de una vacuna específica y de tratamientos antivirales dirigidos contra el hantavirus, las autoridades sanitarias insisten en que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva. Entre las medidas recomendadas se encuentran el control de roedores, la correcta limpieza y ventilación de espacios cerrados, la protección al manipular granos o residuos y la reducción de la exposición en áreas rurales o periurbanas de riesgo.
La OPS subrayó que la consolidación de redes de laboratorio, la capacitación continua de equipos de salud y la coordinación entre países serán determinantes para reducir el impacto del hantavirus y otras fiebres hemorrágicas en las Américas en los próximos años.

