Cinco años de incertidumbre por la desaparición de Guadalupe

NewsITe
A cinco años de la desaparición de Guadalupe Belén Lucero en la provincia de San Luis, el caso sigue siendo una herida abierta para su familia y para todo el país. La niña fue vista por última vez el 14 de junio de 2021, alrededor de las 19:20, cuando jugaba en la vereda y en el patio con sus primos durante un cumpleaños en el Barrio 544 Viviendas de la capital puntana. Desde entonces, su paradero es un misterio y la investigación ha estado marcada por demoras, cambios de hipótesis y fuertes cuestionamientos.
En los últimos meses salieron a la luz avances que, lejos de aportar certezas, pusieron el foco en las falencias iniciales de la pesquisa. Uno de los puntos más sensibles es la situación judicial de Roque Lucero, abuelo paterno de Guadalupe, imputado por abuso sexual contra menores en otra causa. La familia materna viene reclamando que la Justicia profundice si existe algún tipo de vinculación entre esas denuncias y la desaparición de la niña.
Ante este escenario, la mamá de Guadalupe, Yamila Cialone, decidió reforzar la estrategia legal y contrató a la abogada Soledad Poma de Otaegui. La defensora impulsó nuevas pericias, estudios y análisis del expediente para reconstruir los primeros momentos de la búsqueda y detectar posibles negligencias. La letrada recordó que el abuelo ya había declarado en 2021 que enfrentaba una causa por abuso de una menor de 8 años, dato que, según cuestiona, no fue debidamente profundizado por los investigadores.
“Fue una omisión muy grave. El padre de Guadalupe conocía las causas y esa información no se trabajó en la investigación como correspondía”, señaló Poma de Otaegui en diálogo con la agencia Noticias Argentinas, al remarcar el impacto que esa revelación tuvo en la familia materna. Desde la otra vereda, el abogado del padre de la niña, Eric Zavala, negó cualquier vínculo de su cliente y del abuelo paterno con la desaparición y sostuvo que se trató de un hecho de sustracción: “No desapareció la niña, sino que alguien, una o más personas, se la llevaron esa tarde”.
Reunión en Seguridad, Alerta Sofía y aumento de la recompensa
En paralelo a las controversias judiciales, la familia mantiene el reclamo para que el Estado sostenga y refuerce la búsqueda. El 11 de junio pasado se realizó una reunión en el edificio del Ministerio de Seguridad de San Luis, de la que participaron la ministra provincial Nancy Sosa; la directora Nacional de Investigaciones de Delitos de Trata y Contra la Integridad Sexual, María Ximena Albornoz; la coordinadora del Sistema Federal de Búsqueda de Personas (SiFeBU), Paula Sánchez Ayala; y la propia Yamila Cialone, acompañada por su abogada.
Según informaron desde la cartera de Seguridad, el encuentro tuvo como objetivo repasar el desarrollo de la investigación desde el primer día, evaluar las medidas adoptadas y poner a disposición nuevas herramientas de búsqueda. Cialone destacó haber encontrado un espacio de escucha y diálogo entre autoridades provinciales y nacionales, algo que, remarcó, no siempre estuvo presente a lo largo de estos cinco años.
“El encuentro fue gratificante, me sentí bien y fui escuchada, que es lo importante. Hay muchas cosas que solo se saben por encima, y poder contar lo que realmente pasó es lo que me importa”, expresó la madre de Guadalupe tras la reunión.
Como resultado de esas gestiones, el Gobierno provincial anunció el aumento de la recompensa a $20 millones para quienes aporten datos certeros sobre el paradero de la niña. Esa suma se complementa con la recompensa ofrecida por el Ministerio de Seguridad de la Nación, que también mantiene la cifra de $20 millones en el marco del Sistema Federal de Búsqueda.
El Alerta Sofía —la herramienta federal destinada a la búsqueda urgente de niñas, niños y adolescentes desaparecidos— continúa vigente en todo el país. Las autoridades insisten en que cualquier dato, por mínimo que parezca, puede resultar clave para el avance de la causa. Por eso, reiteran los canales oficiales de contacto para brindar información.
Cómo aportar datos y por qué el caso sigue siendo clave
- Cualquier persona que tenga información puede comunicarse al 134 del Ministerio de Seguridad de la Nación.
- También puede llamar al 911 de la provincia de San Luis o acercarse a la comisaría más cercana.
- La información puede brindarse de manera anónima y será evaluada por los equipos investigadores.
A cinco años de aquel 14 de junio, el caso de Guadalupe se convirtió en un símbolo de las deudas del Estado en materia de búsqueda de personas y protección de la infancia. Organizaciones de derechos humanos, colectivos feministas y grupos de familiares de víctimas de desapariciones reclaman una investigación exhaustiva, sin zonas grises ni encubrimientos, que pueda reconstruir qué ocurrió esa tarde en el Barrio 544.
Mientras la causa suma declaraciones, peritajes y nuevas líneas de análisis, la familia de Guadalupe sostiene el mismo pedido desde el primer día: que se sepa la verdad y que la niña aparezca. La recompensa vigente, el Alerta Sofía y las recientes reuniones con autoridades muestran que la búsqueda sigue activa, pero los años transcurridos sin respuestas definitivas dejan en evidencia un dolor que se renueva cada aniversario.

